Sociedades profesionales entre abogados y procuradores: una nueva posibilidad de ejercicio profesional

sociedades profesionales abogados y procuradores

Abogados y procuradores somos compañeros que trabajamos codo con codo en la defensa de los intereses de nuestros clientes en los procedimientos judiciales.

Esta colaboración se caracteriza por la autonomía que cada uno tenemos en la creación, gestión y dirección de nuestros despachos. Cada uno se ocupa del suyo. Trabajamos juntos pero no revueltos.

Esta independencia implica evaluar si interesa ejercer como persona física o a través de una sociedad profesional.

Como comenté al hablar de los puntos clave de las sociedades profesionales,  el objeto social de estas entidades es el desarrollo de una actividad profesional.

La profesión que una sociedad desempeña no tiene por qué ser única. Existe  la posibilidad que sean multidisciplinares, es decir, que  puedan desarrollar más de una actividad profesional. Ahora bien, siempre  y cuando no exista una norma con rango de ley que fije la incompatibilidad entre ellas.  

Por poner un ejemplo, si ninguna ley no lo impide (qué, sinceramente, no lo sé), una sociedad puede gestionar un centro de fisioterapia y una academia de enseñanza de idiomas al mismo tiempo.

¿Cuáles son las reglas del juego para las sociedades profesionales de abogados y procuradores?

Si abogados y procuradores vamos de la mano en la representación y defensa de los intereses de nuestros clientes en los procedimientos judiciales, es lógico que si te estás plateando crear una sociedad, entre las ideas que tienes que tener claras, te preguntes si puede ser multidisciplinar.

La situación cambió ayer con la publicación de la Ley 15/2021, de 23 de octubre, que entrará en vigor a los veinte días de su publicación.

La regulación vigente  prohibía la creación de sociedades profesionales entre abogados y procuradores. En concreto:

  • El Estatuto General de la Abogacía precisa que el ejercicio de la abogacía es incompatible con cualquier actividad que pueda suponer menosprecio de la libertad, la independencia o la dignidad que le son inherentes. Entre estas profesiones se encuentra la de procurador de los Tribunales,  como afirma de manera rotunda y contundente el artículo 22.2.b).
  • En una línea similar, el Estatuto General de los Procuradores de los Tribunales de España. Mantiene la incompatibilidad de la profesión de procurador con la de abogado en su artículo 24, pero abre una puerta con la excepción de los casos de habilitación previstos en el propio estatuto.

La nueva posibilidad de la Ley de Sociedades profesionales.

A pesar de lo que acabo de comentarte, desde hace tiempo se estaba considerando que la independencia e integridad de ambos profesionales  no tiene por qué verse comprometida.

Se entraba a valorar otros aspectos.

El primero de ellos es la prohibición de ejercicio conjunto de la procura y la abogacía no va en consonancia con el Derecho de la Unión Europea.

Para la Comisión Europea impedir que abogados y procuradores trabajen de manera conjunta es sacar los pies del tiesto.

¿Por qué considera desmesurada esta prohibición? Por estas razones:

  • Lo que asegura la imparcialidad e independencia de ambas profesiones es el cumplimiento de sus obligaciones éticas en su desempeño, no su ejercicio separado.
  • El régimen deontológico de procuradores y abogados es muy similar..
  • Las nuevas innovaciones técnicas y legislativas, como por ejemplo Lexnet, van en el camino de la unificación.
  • En algunos casos ya existe la posibilidad que los abogados realicen algunos actos de comunicación y representación propios de los procuradores.

España iba con retraso en su obligación de adaptarse a los criterios de la Unión Europea en esta materia.

El cambio legal se ha producido a través de  la Ley 15/2021, de 23 de octubre, por la que se modifica la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales, así como la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales, el Real Decreto-ley 5/2010, de 31 de marzo, por el que se amplía la vigencia de determinadas medidas económicas de carácter temporal, y la Ley 9/2014, de 9 de mayo, General de Telecomunicaciones.

Esta Ley  permite el ejercicio conjunto. Adecua nuestro régimen legal actual, que impide que ambas profesiones se desenvuelvan unidas, con las pautas del Derecho de la Unión Europea, que si

Cuando aún se encontraba en  proyecto, el Pleno del Consejo General del Poder Judicial en su acuerdo de 31 de enero de 2019 se pronunció sobre ella.

Las claves de la reforma legal que iba a acometerse eran las siguientes:

  • Es una modificación correcta.
  • La variación debe realizarse con reserva de algunas funciones exclusivamente para los procuradores y manteniendo la incompatibilidad del ejercicio de ambas profesiones.
  • Este cambio legal es favorable porque remedia, aunque tarde, el incumplimiento del Derecho de la Unión Europea.
  • No podemos olvidarnos que la incompatibilidad no sólo está en la Ley de Sociedades Profesionales, también en el artículo 23 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

La eliminación de la incompatibilidad (sólo) para las sociedades profesionales.

La nueva norma barre la prohibición sólo y exclusivamente respecto a las sociedades profesionales, no a nivel de ejercicio profesional a título individual. En este supuesto se sigue aferrando a la imposibilidad de desenvolver las dos profesiones de manera simultánea.

¿Por qué la ley realiza esta modificación?

  • La reforma es una vía para cumplir con la normativa europea. Abogados y procuradores podremos constituir sociedades profesionales dedicadas al ejercicio de ambas profesiones. Lo que no tiene demasiado sentido es que para una supuesta continuidad de la imparcialidad e independencia de ambas profesiones, se sigue manteniendo la incompatibilidad a nivel personal.
  • La dinamización de un mercado que saturado. La reforma legal permite ahorrar costes a unos y otros, flexibiliza  la organización de unos y otros, y permite al ciudadano contratar los dos servicios necesarios para la defensa en juicio de los derechos.

El cambio se materializa introduciendo una disposición adicional octava a la Ley de Sociedades Profesionales.

El contenido de esta disposición establece:

  • El ejercicio simultáneo de la abogacía y la procura de los tribunales en una sociedad profesional.
  • La inscripción obligatoria en los respectivos colegios profesionales
  • La eliminación de la incompatibilidad hasta ahora prevista.
  • El deber de adoptar estatutariamente las garantías  para actuar de forma autónoma, garantizando el cumplimiento de las normas deontológicas, y estableciendo los mecanismos para trabajar con imparcialidad y resolviendo cualquier posible conflicto de interés.

 

Foto: Scott Graham para unsplash.com

Cómo lograr la custodia compartida de tu animal de compañía en caso de divorcio o ruptura de pareja

La custodia compartida de los animales de compañía es uno de los temas que, cada vez más, hay que gestionar cuando una pareja se rompe o se produce un divorcio. 

Según los últimos datos facilitados por la ANFACC (Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía), en el año 2019 existían registrados 28 millones de animales de compañía. 

Los preferidos, los perros, que alcanzaban la cifra de 6.733.000, seguidos de los gatos, con 3.795.000.

La III Edición del Estudio Anual sobre Mascotas en España elaborado por Tiendanimal, recoge que son considerados un miembro más de la familia con una nota media de 9,83 sobre 10.

 

Cuando el hogar en el que hay una animal de compañía está formado por un matrimonio o pareja que se disuelve, ¿qué ocurre con la mascota?

Animales de compañía y divorcio o ruptura de pareja

Si estás leyendo este artículo quizá te encuentres en esta situación: inmerso en una crisis de pareja y vuestro animal de compañía inscrito en el Registro de animales de compañía con tu cónyuge, pareja (o ex) como titular.

Ante esta situación, si la separación tiene lugar,  será él o ella quién se lo quedé y se haga cargo del animal. 

No te preocupes, no está todo perdido. Puedes modificar la situación demostrando que el animal os pertenece a los dos.

 

En la actualidad el Código Civil considera a los animales como un bien mueble. Para que nos entendamos: los regula igual que si fueran un coche una lampara. 

Con esta normativa, se trata de probar que tú también eres el dueño de tu mascota  y establecer sobre ella una comunidad de bienes. 

Para lograr este objetivo puedes acudir a los medios de prueba habituales que tengas a tu alcance: testigos que manifiesten si la mascota era de los dos, y que también tu te ocupas de él,  fotos que reflejen los momentos que pasabas jugando, paseando con él o lo que fuera, facturas la comida o accesorios que le hayas comparado, asistencia al veterinario, étc.

Si puedes acreditar la copropiedad de la mascota, podrás  solicitar una custodia compartida en la que se distribuyan los períodos de convivencia y cargas con ambos cónyuges o integrantes de la pareja.

La reforma legal que está por venir

Es evidente que la regulación legal actual se ha quedado obsoleta. 

Por ello está en marcha una modificación que pasaría a considerar a los animales como seres sensibles y los diferencia de las cosas. 

Entre los cambios previstos se encuentra, como uno de los puntos a tratar en un divorcio, el destino de los animales de compañía si los hay.

Podrán repartirse los tiempos de convivencia, su  cuidado y sus cargas, atendiendo tanto al interés de los miembros de la familia, cómo al bienestar del animal.

Todo ello con independencia de quién sea su titular y haciéndolo constar en el Registro de animales de compañía. 

Cuando está modificación se apruebe y entre en vigor será mucho más fácil gestionar la custodia compartida de  nuestros animales de compañía.

 

Foto: Milada Vigerova para unsplash.com

5 podcasts jurídicos para estar al día en temas legales

podcast para abogados

Barack Obama y Bruce Springsteen lo han hecho. Juntos se han embarcado en un podcast: Renegades: Born in the U.S.A. Una serie de ocho episodios en los que estos dos amigos charlan de temas diversos con un nexo común: su amor a los Estados Unidos.

Y es que los podcasts están de moda. Si hace unos años los blogs jurídicos eran la tendencia, ahora la tendencia es el formato audio

Hace 20 años eramos cuatro gatos  lo que disfrutábamos de este formato. Mis trayectos en autobús de toda la semana los hacía en compañía de Juan Antonio Cebrián y todo el equipo de La rosa de los vientos.

Hoy su consumo se ha incrementado hasta convertirse en una tendencia dentro del ocio digital.

Según el diario El economista, la subida ya se notó en 2019 pero fue, como no, el confinamiento por Covid 19, lo que sirvió para que saliera disparado como un cohete. La consolidación de los podcasts se espera a lo largo de este 2021.

El aumento se ha producido no sólo  en el número de oyentes. La oferta de programas también ha crecido.

En 2020 los podcasts relacionados con la salud fueron los líderes, aunque existe mucha variedad de temas.

Entre ellos el sector legal. Los podcasts para abogados han venido para quedarse. Una buena noticia porque nos permite ponernos al día mientras hacemos deporte o viajamos en coche.

Aunque la variedad no sea tan grande como en otras temáticas, si existen programas que merece la pena escuchar. Esta es mi selección.

1. Actualidad Abogacía.

Todos los lunes, dentro de espacio radiofónico Ventana legal se dan a conocer las noticias jurídicas de actualidad y se profundiza en temas de interés para el sector. Puedes encontrarlo en Spotify, iVoox, Google Podcast y Apple Podcast.

2. Hybrid Lawyers.

Creado por el despacho de abogados Écija es un canal con clara vocación internacional. No es casualidad que publique en castellano, portugués e inglés.

Se ha convertido en mi favorito por el rigor con el que divulgan contenidos jurídicos, aunque echo de menos que existan pocos episodios disponibles.En español publican más o menos un episodio al mes en el que puedes sumergirte a través de Spotify y Google Podcast.

3. Tertulia jurídica.

Con un ambiente informal y distendido este podcast realizado, según sus propias palabras, de abogados para abogados, trata temas relacionados con la abogacía y gestión de despachos.

Los episodios de los lunes están dedicados a las noticias más importantes del sector. Los miércoles, toman un café jurídico con un profesional relevante y los viernes dialogan sobre un tema de actualidad en su tertulia jurídica.

Lo encontrarás en Spotify, iVoox, y Apple Podcast.

4. Café jurídico.

Cómo indican en su presentación, su objetivo es en el tiempo que dura un café, acercarse de una forma amena al sector jurídico.

Análisis de jurisprudencia, preguntas y respuestas, y mucho más en sus dos episodios semanales a los que puedes unirte desde Youtube, Spotify, iVoox, y Apple Podcast

5. Derecho y animales.

De momento, el único podcast especializado en un área del Derecho. Aborda con profundidad y de forma amena todo lo relacionado con la regulación legal de los animales.

Si te gustan los animales tanto como a mí, te enganchará.

Los episodios se publican cada dos semanas y puedes escucharlos en Spotify, iVoox, y Apple Podcast

Y ahora cuéntame, ¿te han gustado?  ¿tienes alguna recomendación? Soy toda oídos.

Foto © Jonathan Velásquez para unsplash.com

12 tips legales para publicar fotos y vídeos en redes sociales

guía legal para publicar fotos y videos en redes sociales

¿Quieres que desaparezcan de Instagram las fotos que subió tu ex cuando aún estabais juntos? ¿Has discutido con tu suegra por la cantidad de vídeos de tus hijos que publica en Facebook? ¿Sabes si puedes pedirle a tu jefe que no envíe a Tik Tok imágenes tuyas pegado a la pantalla del ordenador?

Seguro que te has hecho alguna de estas preguntas u otras parecidas. Es lógico. Las posibles combinaciones entre usuarios, imágenes y redes sociales son infinitas y con ellas las dudas que pueden aparecer.

No te preocupes. Vamos adelante con esta guía legal repleta de consejos para saber cómo actuar con las imágenes que aparecen en las redes sociales.

1. Pide a tu ex que borre las fotos en las que apareces

Mientras la relación estaba viva os gustaba plasmar los momentos compartidos. Ahora que se ha terminado se te retuercen las tripas al ver aquellas stories de Instagram o las fotografías de Facebook. O sencillamente no te apetece que sigan ahí.

Si es así pídele que las borre. No es obstáculo que en su momento dieras tu autorización porque no es eterna. Tienes derecho a que las suprima. Ante una negativa comunícalo a la red social correspondiente para que sean ellos quienes las eliminen.

2. Reclama a quién use tus imágenes de redes sociales sin tu autorización

Este consejo está estrechamente ligado al anterior. Porque publiques una foto en una red social no pierdes el derecho a tu propia imagen.

Si álguien maneja las fotos que has compartido sin tu permiso puedes pedirle que deje de hacerlo. Si no cesa, comunícalo a la propia red. Facebook, Instagram, Twitter… ninguna de ellas permite una utilización inadecuada las imágenes.

3. Pídele a tu jefe que no difunda imágenes tuyas en el trabajo

No pasa nada si no quieres que se difundan imágenes tuyas mientras estás trabajando o en cualquier evento laboral.

Al incorporarte a una empresa y firmar el correspondiente contrato, también queda reflejado todo lo relativo a tus datos personales: acceso, rectificación, portabilidad, etc.

Es el momento de acordar el uso que se va a hacer de las imágenes tomadas durante la jornada laboral.  E incluso con posterioridad puedes comunicar a tu empresa que no deseas aparecer en sus redes.

4. Haz un contrato detallado con el fotógrafo de tu boda

Las fotografías de boda pueden convertirse en un tira y afloja entre los novios, que quieren inmortalizar ese momento para ellos, sus familiares y amigos, y el fotógrafo, que quiere dar publicidad a su trabajo.

A un lado de la cuerda nos encontramos con los derechos de imagen de los futuros esposos. Al otro, los derechos de autor del fotógrafo.

Para evitar problemas llegad a un acuerdo y recogedlo en el contrato que firméis con el profesional elegido. Estipulad si cedéis o no el uso de las imágenes para fines comerciales, webs o redes en las que pueden aparecer y todo aquello que consideréis necesario.

5. Ponte de acuerdo con tu familia sobre subir o no fotos de tus hijos a las redes

El derecho a la imagen, al honor y a la intimidad de los niños también ha de respetarse. Sois los padres los que, en el ejercicio de la patria potestad, veláis porque se respete. Con independencia que estéis casados o divorciados, seáis o no pareja… da igual.

El desempeño de esta protección en redes sociales implica decidir si publicáis o no fotos y vídeos de vuestros hijos, la frecuencia, el contenido, etc. Aprovecho para comentarte que compartir una  avalancha de imágenes de vuestra prole en Instagram, Tiktok o donde sea, constituye  sharenting y pone en peligro su identidad digital.

Este cuidado implica que, cómo progenitores sois vosotros los que autorizáis o no que se compartan imágenes de vuestros hijos. El resto de la familia deberá respetar vuestro parecer.

6. Pide permiso a tu hijo adolescente para compartir imágenes suyas

Lo que acabo de comentarte en el tip anterior es válido mientras tu hijo es pequeño y no tiene capacidad para tener una opinión consciente.

A partir de los 14 años es tu hijo el que determina si quiere o no que publiquéis imágenes suyas en redes. La Ley Orgánica de  protección de datos personales y garantía de los derechos digitales deja muy claro que, a partir de esa edad, son ellos los que deciden que se hace.

7. Concreta con el colegio de tus hijos si pueden o no compartir imágenes suyas de las actividades escolares

El colegio en el que estudian vuestros hijos necesita el consentimiento expreso y por escrito de los dos progenitores para publicar vídeos o imágenes.

Como padres, debéis recibir información  de los derechos sobre sus datos personales.

En el ámbito de las imágenes esto quiere decir que no pueden subirlas a redes si no queréis, aunque aparezcan otros niños a cuyos padres no les importe.

8. Nunca, nunca, nunca, difundas imágenes íntimas de otra persona

Tu móvil puede tener una foto o un vídeo muy personal de alguien por tres razones:

  • Porque quien aparece en la imagen ha permitido que la fotografíes o la grabes.
  • Porque esa persona te la ha enviado.
  • Porque un tercero te la ha hecho llegar.

Sea cual sea la forma en que ese archivo ha llegado a tu teléfono, no puedes reenviarlo. Difundirlo constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos sancionado por el artículo 197.7 del Código Penal.

Da pena que el Código Penal tenga que ocuparse de comportamientos que no tendrían lugar si hubiese un mínimo de respeto hacia otras personas.

Si recibes este tipo de imágenes, no te limites  a parar la cadena de reenvíos, ponlo en conocimiento de quien corresponda para que tome las medidas oportunas.

9. Envía a la policía los vídeos o fotos en los que se vea un posible delito

Desde la ventana de tu casa has podido contemplar a alguien que, aparentemente, estaba infringiendo la ley. Y para poder denunciarlo lo has grabado en vídeo o has tomado una foto y lo has publicado en Facebook o Instagram.

Estoy segura que has actuado con la mejor de las intenciones pero ese no es el modo correcto de actuar ante estos comportamientos.

No puedes tener la certeza de si se está cometiendo o no un delito o cualquier otra infracción. Quién no te dice que el señor que está rompiendo una ventana para entrar a una vivienda no es un ladrón que intenta robar sino el dueño de la casa que se ha dejado las llaves dentro.

Si difundes estas imágenes en redes sociales puedes estar incurriendo no en un delito pero si en una infracción civil, puedes estar difamando a esa persona.

Por eso, cuando te encuentres en esta situación, haz llegar el material que hayas obtenido a la policía. La policía podrá investigar y aclarar los hechos y utilizarlas como prueba si fuese necesario.

10. Pide permiso al autor de una fotografía para utilizarla

Los derechos morales de autor son irrenunciables e inalienables. Entre ellos se encuentra exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra. Saltarse a la torera este derecho tiene repercusiones legales, como en el caso que te cuento en este post.

Cómo todo derecho, tiene sus excepciones. Puedes emplear imágenes sin necesidad de pedir autorización expresa al autor, cuando las emplees para la enseñanza o la investigación.

Si estás obligado a  citar al credor de la obra y la fuente de la que has extraído el material.

11. Utiliza las publicaciones en redes sociales como prueba en un juicio si es necesario

En multitud de ocasiones se reflejan en las redes comportamientos que puede ser necesario acreditar en un juicio. Ya sea un divorcio, un despido, un plagio… Las posibilidades son muchas.

Si te encuentras en esta situación, claro que puedes emplear lo que está publicado en redes como prueba. Ahora bien, respetando las reglas del juego.

Los procedimientos judiciales fijan requisitos y garantías para que cualquier prueba sea válida. Si los cumple… ¡adelante!

12. Lee con detenimiento las condiciones de uso de las redes sociales

Las redes sociales no son gratis. Que no pagues dinero por ellas no significa que no des nada a cambio por acceder.

Entre lo que les concedes, en muchas ocasiones se encuentras derechos de uso, explotación, etc del contenido que publicas.

Las condiciones de uso de cada red social son diferentes las unas de las otras (en este artículo te hablo detenidamente de ellas), y ademas sufren modificaciones cada cierto tiempo.

Para ser conscientes de lo que le entregas no te queda otra que leer con calma las condiciones de uso de la red social en la que tienes cuenta y subes fotos o vídeos.

¿Se me olvida algo? Si a este artículo le falta  algún consejo pídemelo en los comentarios, te ayudaré encantada.

 

Foto: Austin Distel para unsplash.com

Conoce los matices legales de las fotografías en redes sociales

fotos en redes sociales legalidad

¿Con qué frecuencia publicas fotografías en redes sociales? Seguro que, de manera esporádica o con bastante frecuencia, has compartido fotografías en Facebook, Instagram o cualquier otra red social.

Las redes sociales se han convertido en plataformas de intercambio masivo de contenidos: textos, fotos, vídeos… Si publicas cualquier tipo de contetido a través tendrás dudas sobre que es legal y qué no. Para compartir imágenes en redes sociales te recomiendo mi guía de consejos legales.

Para saber qué  protección legal se dispensa a las fotografías que compartimos en las redes sociales, toma como punto de partida la Ley de Propiedad Intelectual, que reconoce de manera expresa que las fotografías y las obras expresadas por procedimiento análogo, son objeto de su protección.

La fotografía que quieras publicar en las redes sociales tiene que ser original y encontrarse en formato digital para su adecuada publicación y distribución.

Los derechos de autor de las fotografías

Otro aspecto fundamental es la autoría, puesto que puede tratarse de fotos realizadas por nosotros mismos o por otros fotógrafos. La base de la Ley de Propiedad Intelectual es que los derechos de explotación de las fotografías pertenecen en exclusiva a su autor.

Sólo el fotógrafo puede explotar sus obras; para que otras personas puedan ejercitar derechos necesitan autorización o deberá tratarse de una de las excepciones expresamente previstas en la ley.

Sólo el fotógrafo puede explotar sus obras; para que otras personas puedan ejercitar derechos necesitan autorización o deberá tratarse de una de las excepciones expresamente previstas en la leyHaz click para twittear

La Ley de Propiedad Intelectual considera que son cuatro los derechos de explotación sobre las fotografías: reproducción,  distribución, comunicación pública y transformación. Agustinoy Guilayn /Monclús Ruiz[1]  consideran que publicar  fotografías en redes sociales  constituye un acto de comunicación pública, dado que se trata de una puesta a disposición de la fotografía a múltiples personas pero sin que se distribuyan ejemplares físicos de las mismas. Esto siempre que no modifiquemos la fotografía, porque en ese caso se tratará de una transformación. Por tanto, compartir fotografías en redes sociales implica ejercitar ciertos derechos de explotación, por lo que deberá ser realizada por su autor Si no somos quienes hemos tomado la fotografía deberemos contar con una autorización expresa del autor para poder utilizarla en las diferentes redes sociales.

Ahora bien,  el carácter universal de las redes sociales, millones de usuarios subiendo fotos cada instante, han hecho inviable la posibilidad de obtener autorizaciones expresas para todas y cada una delas fotografías que se publican a cada momento. Para solventar este problema, las redes sociales han establecido en sus condiciones de uso un mecanismo de concesión de licencias sobre los derechos de propiedad intelectual de los usuarios a favor de la concreta red social, para que su utilización se adapte a la legalidad.

Las redes sociales han establecido en sus condiciones de uso un mecanismo de concesión de licencias sobre los derechos de propiedad intelectualHaz click para twittear

La propiedad intelectual en las redes sociales.

Facebook en sus condiciones legales te invita a controlar el contenido de lo que publicas a través de los ajustes de la privacidad y la configuración de las aplicaciones.

Respecto a los derechos de autor de las fotografías que publicas, le concedes una amplia licencia no exclusiva, sin retribución económica, para utilizarlas. Esta licencia se termina cuando borras la fotografía o eliminas tu cuenta, siempre que no se haya compartido por otros usuarios y estos no la hayan eliminado.

Dicho con otras palabras: cada vez que subes una foto a Facebook autorizas a esta red social para que la utilice, sin límite temporal ni territorial, con carácter no exclusivo. Eso sí, reconociendo siempre que tú eres el autor.

Por su parte Twitter comienza reconociendo a sus usuarios que son los titulares de los derechos sobre cualquier contenido, en este caso, fotografías,  que  envíen, reproduzcan o expongan en su red o a través de ésta.

Sus condiciones de servicio continúan estableciendo una licencia mundial, no exclusiva, gratuita y con la facultad de sublicenciar, a su favor, y a través de cualquier medio o método de distribución presente o futuro, sin necesidad de que te compensen por ello.

Twitter aclara que cada usuario es el responsable por las consecuencias que la fotografías que suba puedan generar y que considera que si publicas una fotografía es porque tienes los derechos o autorizaciones para hacerlo.

Instagram en sus condiciones de uso, no reclama  la propiedad de ninguna fotografía que publique su servicio pero establece que cuando subes un fotografía a su página le otorgas una licencia muy amplia sobre ella, manifestando y garantizando que, o eres el autor de la fotografía, o tienes las autorizaciones necesarias para otorgar los derechos y licencias estipulados en sus condiciones de uso. También que las fotografías que publiques no vulneran derechos de terceros, ni de privacidad, publicidad, marcas, derechos de autor o cualquier otro.

Pinterest es quizá la red social con la política de propiedad intelectual  más interesante. Si bien  a través de sus condiciones de uso establece que regalas a Pinterest y sus usuarios una amplia licencia para utilizar, vender, reproducir, modificar, crear trabajos derivados y distribuir su contenido para poder crear productos Pinterest, también que nada de esto puede implicar la restricción o vulneración de los derechos de propiedad intelectual.

Lo más destacable de Pinterest es su política de copyright, en la que declara que respeta los derechos de propiedad intelectual y espera que sus usuarios hagan lo mismo. Por ello se compromete a responder rápidamente a las quejas por infracciones de copyright que se cometan utilizando su web y te invita a que si eres autor o su representante o autorizado por cualquier derecho de propiedad intelectual, pongan en su conocimientos las infracciones de copyright que tenga lugar en su web o a través de ella para poder ejercitar cualquier acción que considere adecuada.

Junto a lo establecido en las condiciones de uso de las redes sociales, la legislación española de propiedad intelectual incluye ciertas previsiones que resultan de aplicación y prevalecen sobre las concesiones realizadas por los usuarios.

Derechos de imagen

Cuando en las fotografías aparecen personas son muchos los elementos que hay que tener en cuenta:

  • ¿Qué es el derecho de imagen?
  • ¿Cual es su contenido?
  • ¿Cómo se tutela?

Si quieres profundizar, aquí tienes el enlace al post del blog dedicado en exclusiva al derecho a tu imagen en redes sociales.

Libertad de panorama.

Otro caso al que debemos prestar atención es el de la fotografía de monumentos, edificios y  esculturas en la vía pública.

En España puedes fotografiar con total libertad las obras situadas permanentemente en parques, calles, plazas u otras vías públicasy darles un uso comercial a estas fotografías. Es lo que se conoce como libertad de panorama.

Las obras situadas permanentemente en parques, calles, plazas u otras vías públicas pueden ser fotografiadas libremente y dar un uso comercial a estas fotografías #LibertadDePanorama #RRSSHaz click para twittear

Esta libertad de panorama no se da en todos los países del Unión Europea o no tiene el mismo contenido. Por ejemplo en Francia, tenemos el caso de la Torre Eiffel. La imagen de la torre Eiffel vista de día es de utilización libre,  forma parte del dominio público: su utilización está exenta de derechos, se puede reproducir sin autorización.

Sin embargo, la torre Eiffel iluminada por la noche si está sujeta a algunas restricciones. Las diferentes iluminaciones están protegidas y la explotación de su imagen está sujeta a la autorización previa de la gestora de imágenes dependiente del Ayuntamiento de París,  y al pago de unos derechos cuyo importe depende de la utilización prevista, el plan mediático, etc.

¿Te ha gustado este post? Si te ha parecido interesante te animo  a compartirlo en tus redes sociales.

 Fuente imagen: Eric Lucatero para unsplash.com

[1] Agustionoy Gilayn A, Monclús Ruiz, J. Aspectos legales de las redes sociales. Bosch. Barcelona. 2016.

7 pasos para reclamar cuotas impagadas de las Comunidades de Propietarios ( y lograr su cobro)

reclamar impago cuotas comunidad de propietarios

El impago de cuotas de las comunidades de propietarios por parte de los dueños de viviendas y locales es un grave problema que, según el último Estudio Global sobre morosidad en Comunidades de Propietarios, en el año 2017 alcanzó la nada despreciable cifra de 1.601,23 millones de euros. 

Estos son  los 7  pasos imprescindibles para  reclamarlas con éxito en un procedimiento judicial.

Convoca una Junta de propietarios

En el orden del día de la convocatoria, debe inclurise la  liquidación de las deudas de cada propietario, con su importe y, la aprobación, por parte de los integrantes de la comunidad con derecho a voto, de su reclamación ante el Juzgado. 

Notifica el acuerdo al deudor

Una vez celebrada la Junta y debidamente aprobada la deuda y su reclamación, hay que poner el acuerdo en conocimiento del deudor. Si te saltas este paso o no lo realizas como es debido, te arriesgas a que la reclamación no prospere.

La notificación debe enviarse al domicilio del deudor, domicilio que todos los propietarios tienen la obligación de comunicar al Secretario de la Comunidad y que debe ser una dirección en España en la que puedan recibir citaciones y notificaciones.

Si la dirección no se ha facilitado y no se consigue realizar correctamente la comunicación en estas señas, no te preocupes, puedes enviarla  a la dirección del piso o local que forma parte de la comunidad. 

Y sólo para el supuesto que estos intentos hayan fracasado, podrás colgarla en el tablón de anuncios de la comunidad. El tablón debe estar situado en un lugar visible y debidamente habilitado.

No te olvides de incluir la fecha y los motivos por los que la notificación se realiza de este modo, ni de la firma del Secretario y el visto bueno del Presidente.

Es imprescindible que se notifique al deudor el acuerdo de la Junta de propietarios aprobando la reclamación de las cuotas impagadasHaz click para twittear

Para que la notificación sea válida y despliegue los efectos legales deseados, es imprescindible que el deudor conozca o pueda conocer cuál es su contenido. Elige un medio que acredite que se ha efectuado. Podemos emplear cartas con acuse de recibo, correo certificado, servicios de mensajería, testimonio del Secretario de la Junta de su expedición por correo postal… A mí me gusta el burofax con certificación de texto y acuse de recibo. Es cierto que es un servicio más caro que los anteriores, pero no deja lugar a dudas de que se ha enviado y cómo  y cuándo se ha entregado.

Inicia el procedimiento monitorio

El monitorio es un procedimiento previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil destinado a que los acreedores puedan cobrar de una forma ágil sus facturas y deudas. La Ley de Propiedad Horizontal lo que hace es fijar una serie de especialidades que moldean este proceso, permitir su aplicación a la reclamación de cuotas impagadas de las comunidades de vecinos, fijado sus requisitos en su artículo 21.

El procedimiento monitorio es el previsto por la ley para la reclamación de las cuotas impagadas por los propietarios Haz click para twittear

Acompaña la documentación necesaria a la demanda

Esta demanda se interpone ante el Juzgado de Primera Instancia de la localidad en la que se encuentre situada la vivienda o local del deudor y a ella ha de unirse:

  • Certificación del acuerdo de la Junta aprobando la liquidación de deuda.
  • La notificación de ese acuerdo al propietario afectado, realizada cómo hemos descrito anteriormente.
  • Justificante de los gastos que el requerimiento previo de pago haya generado.

Espera la respuesta del moroso

Admitida a trámite por el Juzgado competente, se le concede al deudor un plazo de veinte días hábiles para que pague o se oponga según lo establecido en el artículo 818 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. 

En esta situación pueden pasar tres cosas.

  1. El deudor paga. En ocasiones, pocas según mi experiencia, el deudor abona lo que se le está reclamando poniéndolo a disposición de la Comunidad o ingresándolo en la cuenta de consignaciones y depósitos del Juzgado. 
  2. El deudor se opone. El comunero puede alegar razones de fondo, como no deber lo que se le está reclamando o adeudar tan sólo una parte; o defenderse acudiendo a cuestiones formales, como que no se le ha notificado con las condiciones fijadas en el artículo 9 de la Ley de Propiedad Horizontal, o que la solicitud de procedimiento monitorio no reúne las características exigidas por el artículo 21. Con independencia de cuál sea el motivo de la oposición, se pasa al juicio correspondiente en función de cuál sea la cuantía objeto del procedimiento. Mientras tanto podremos solicitar el embargo preventivo de los bienes del deudor.
  3. El deudor no hace nada. Y se dicta un decreto con el que podemos ejecutar la deuda y embargar los bienes del deudor hasta que cobremos la totalidad de su importe. 

Respeta  la privacidad de los vecinos deudores

Las comunidades de propietarios, al gestionar datos de carácter personal, se encuentran sometidas a la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantías digitales. Este factor puede generar una colisión entre la privacidad de los comuneros que no están al tanto del pago de sus cuotas y su reclamación judicial.

Si ambos elementos no se tratan adecuadamente, la Agencia Española de Protección de Datos puede sancionar  a la Comunidad. Esta entidad ha manifestado que, ni la convocatoria de la Junta que incluya el listado de deudores, ni el acta de la misma, son contrarias a la normativa de protección de datos. 

El problema surge cuando esos datos se publican en el tablón de anuncios de la Comunidad, a la vista, no sólo de los vecinos, sino de cualquier persona que transite por allí. Cómo he comentado más arriba, al tablón de anuncios hay que recurrir sólo cuando los otros medios de notificar a los deudores han fracasado. De este modo se está dando correcto cumplimiento, no sólo a lo establecido en el artículo 9.1 h) de la Ley de Propiedad Horizontal, sino también a la cesión inconsentida de datos para dar cumplimiento a una ley.

Contrata a un abogado y un procurador

¿Necesitas contratar a un abogado y un procurador para interponer este procedimiento? No, no lo necesitas. Su intervención no es obligatoria  para la interposición de la solicitud del procedimiento monitorio. Sólo si el vecino moroso se opone y se le están reclamando más de dos mil euros es preceptiva su participación.

Ahora bien,  aunque no sea imprescindible que tomen parte en el procedimiento, sus honorarios no tiene que afrontarlos la comunidad de propietarios sino el deudor, con independencia que atienda o no al pago. Entonces, ¿por qué no contar con profesionales especializados en lugar de dejarlo en manos de legos en la materia?

 

 

Foto: Cristopher Jenseth para www.unsplash.com

Principios inspiradores, requisitos legales y respeto por la privacidad: las claves de la publicidad en redes sociales

publicidad en redes sociales

Paulina posaba con aparente descuido mientras escuchaba música por sus auriculares. Marca visible, un escueto #ad entre otros hasthags y ninguna mención para sus  más de 50.000 seguidores  que se trataba de publicidad.

Esta publicación en su cuenta de Instagram ha supuesto para esta influencer que el  Jurado de la Publicidad de Autocontrol dictaminará, tras la denuncia interpuesta por un particular, que se trata de publicidad subliminal.

Publicidad y redes sociales forman un matrimonio cada vez mejor avenido. Si no llevasen bien, en 2019 no se hubieran invertido los 807,2 millones de euros que recoge el Estudio de Inversión Publicitaria en Meidos Digitales elabarado por  IAB Spain.

Y es que los beneficios de esta relación no son pocos:

  • Las redes sociales conforman una plataforma de gran difusión, los anuncios llegan a un número elevado de destinarios.
  • Eficacia de las campañas segmentadas con precisión, precisión que se logra mediante análisis de los datos contenidos en los perfiles de los usuarios.
  • Provechosa relación calidad – precio . Una pequeña inversión acompañada de una estrategia publicitaria bien ideada, implica un significativo incremento de las ventas.

Pero estos frutos no podrás saborearlos si, como Paulina, aparcas las reglas del juego. Porque, como en cualquier otro medio publicitario, las campañas desarrolladas en redes sociales tienen sus normas.

¿Cuáles son? Vamos a descubrilas.

Los principios legales que guían la publicidad.

Existe un conjunto de criterios que orientan toda la publicidad y que marcan el camino por el que cualquier anuncio ha de moverse.

  • La dignidad de las personas está por encima de todo. No puede traspasarse, ningún anuncio o campaña publicitaria puede ser denigrante.

De manera específica está considerada como ilícita la publicidad sexista, que discrime a la mujer o utilice su cuerpo o una parte del mismo como un simple elemento para intentar vender un producto o servicio.

  • Protección de los menores de edad. Dada la facilidad con la que los niños pueden acceder a las redes sociales, es un principio al que cada vez se da más relevancia.

Si ningún mensaje publicitario puede ser falso ni conllevar a error, está exigencia aumenta cuando se trata de un anuncio pensado para menores.

Se concede especial importancia a las características del producto y, sobretodo, a su modo correcto de empleo. La intención es no  poner en peligro la seguridad del niño que lo utiliza.

  • Olvídate de la publicidad subliminal. Está prohibida.
  • La publicidad debe ser veraz. Nada de contar mentiras.

Otro elemento básico es que la publicidad tiene que reconocerse como tal. Cuando el destinatario la recibe tiene que saber que lo  que está viendo es un anuncio. Eso no significa que necesariamente tenga que aparecer en alguna parte que es publicidad, el término “publi” o similar. Pero si que por el entorno quedé claro que lo es.

En redes sociales sociales identificar la publicidad es uno de los mandamientos de la ley. Y cuando de ofertas se trata, las condiciones que el anunciante ofrezca han de ser reales y exigibles por el consumidor.

Los 3 requisitos obligatorios de los mensajes publicitarios en redes sociales

La Ley de Servicios de la Sociedad de Información y Comercio Electrónico nos informa sobre cuales son las condiciones legales a las que tiene que ajustarse la publicidad que realizas en redes sociales.

Los requisitos que tiene que cumplir son:

  • Reconocerse fácilmente como mensaje publicitario. No te preocupes. Esto no significa que cada vez que publiques un anuncio tengas que decir expresamente que lo es. Cuando una red social publica un anuncio lo identifica como tal. Mira, por ejemplo, esta imagen de un anuncio de Facebook.

De esta forma ya se cumple esta exigencial legal. Sólo si por el contexto, remitente o medio empleado no queda claro que lo que estamos enseñando es un mensaje publicitario, estarías vulnerando la norma.

  • Identifícate como anunciante. El consumidor tiene que saber quien eres. Este requisito es bastante sencillo de cumplir. Basta con efectuar la comunicación a través de tu cuenta empresarial o profesional para que los usuarios sepan quien la efectúa.
  • Facilita las condiciones de cualquier oferta o promoción. Todas las estipulaciones de cualquier promoción tienen que ser accesibles al usuario.

No te preocupes, no tienes que incluirlas en el mensaje publicitario de la red social, ¿alguién sería capaz de recogerlas en los 280 caracteres de un tuit?.

Lo imprescindible es que muestres de forma clara e inequívoca  y que estén al alcance del receptor.

La accesibilidad queda cumplida con un enlace al apartado de tu web en que se contemplen todas sus normas y condiciones.

Protección de datos y perfiles profesionales en redes sociales

Si estás leyendo este post, probablemente hayas optado por crear un perfil corporativo para dar a conocer los productos o servicios que comercializas.

Y  si los utilizas debes saber que un elemento fundamental de la publicidad que se realiza a  través de las redes sociales es el respeto a la privacidad de los destinatarios.

No olvides que las páginas profesionales de las redes sociales están sometidas a las exigencias de la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantías Digitales.

Este hecho implica que el usuario o administrador de la página corporativa actúa como responsable del cumplimiento de todas las obligaciones relacionadas con los datos que se obtengan y gestionen a través de ese perfil.

Además, hay una exigencia imprescindible para los perfiles profesionales: el seguidor o fan de una página tiene que prestar su consentimiento para el uso de los datos que facilita.

Debe conocer que datos esta facilitando, para que los está proporcionando y  poder elegir si los entrega o no. Su consentimiento ha de ser inequívoco.

Te estarás preguntado cómo se consigue esta autorización dentro de las redes sociales. Muy sencillo.

Este consentimiento incuestionable equivale a hacerse amigo o seguidor de esa página empresarial, siempre que el  perfil profesional al que se ha suscrito facilite la siguiente información:

  • Finalidades de los datos que se recogen a través de la red social.
  • Dirección y datos de contacto de la empresa o profesional.
  • Cómo pueden ejercerse los derechos de acceso, rectificación, cancelacion y oposición.

No se trata de incluir la totalidad de esta información en la página de la red social. Es suficiente con incluir un enlace a la política de privacidad de tu web.

Como ejemplo, mira como puedes hacerlo en Facebook.

Entras en tu página profesional, y accedes a la sección de información.

Entre los distintos campos que puedes cumplimentar se encuentra “Editar Política de privacidad”.

Si haces clic se abre una ventana para insertar un enlace, ahí pegas el link a la política de privacidad de tu web y… Voilá!

Por último señalar que uno de los propósitos con las que vas a utilizar los datos obtenidos es publicitario, está finalidad ha de estar contemplada en la política de privacidad.

Si te facilitan datos accediendo a que sean empleados con fines publicitarios, deben ser los estrictamente necesarios para este objetivo, no debes pedir ninguno más que no haga falta.

Puedes profundizar sobre protección de datos, publicidad y redes sociales leyendo el informe de la Agencia Española de Protección de Datos sobre la utilización de una red social para fines publicitarios.

¿Quieres realizar algún comentario? ¡Perfecto! Anímate a escribirlo abajo y te responderé lo antes posible.

Foto: Jakob Owens para www.unsplash.com

Cómo cobrar un factura impagada sin que sea tan difícil como escalar al Everest

como cobrar una factura impagada

Cobrar una factura impagada es un escollo al que, si tienes una empresa o eres autónomo, inevitablemente, más tarde o más temprano, tendrás que enfrentarte.

Lo normal es que ante este problema despliegues todo tipo de artimañas para conseguir que tu cliente te pague. Le llamarás, le preguntarás que sucede, enviarás cartas recordando que hay una factura pendiente de pago… En algunos casos tu diplomacia y paciencia servirán y lograrás que hagan frente a la deuda. Pero, desgraciadamente, no siempre sucede así y, cuando todo lo anterior ha fallado, toca reclamar por vía judicial.

Para estos casos la Ley de Enjuiciamiento Civil tiene previsto el procedimiento monitorio, un procedimiento especial pensado para “una protección rápida y eficaz” del crédito de muchos justiciables, especialmente de pequeños y medianos profesionales y  empresarios. Lo dice así la Ley en su preámbulo aunque la realidad, por desgracia,  sea bien distinta.

La Ley de Enjuiciamiento Civil entra en vigor coincidiendo con los años de bonanza económica, España parecía que iba bien, y el procedimiento monitorio nacía como un proceso residual para una baja morosidad empresarial. Pero llegó la crisis y el escenario cambio de manera radical. Los impagos se dispararon y con ellos, estos procesos. Según la estadística elaborada por el Poder Judicial, en el año 2002 se interpusieron 168.053 monitorios, cifra que fue aumentando año a año hasta alcanzar niveles estratosféricos en 2008 y 2009, presentándose  856.875 y 895.127 solicitudes respectivamente. Los últimos datos anuales de que disponemos correspondientes al año 2018 recogen la interposición de 576.846 solicitudes.

Qué es el procedimiento monitorio y como funciona.

El procedimiento monitorio es un proceso especial, regulado en los artículos 812 a 818 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Ideado para que el ciudadano pueda recuperar fácilmente su deuda, intenta ser breve, rápido y sencillo.  La cotidianidad judicial  nos demuestra que no siempre es así.

El procedimiento monitorio está especialmente previsto para el cobro de facturas impagadasHaz click para twittear

El procedimiento comienza con una solicitud que ha de presentarse ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar de domicilio o residencia del deudor. Tiene que recoger quienes son tanto el deudor como el acreedor, sus respectivos domicilios y la cuantía de la deuda. A la petición de procedimiento monitorio hay que adjuntar los documentos en los que se base la deuda (facturas, albaranes…).

Cuando el Juzgado de Primera Instancia recibe la petición puede hacer tres cosas:

1.- Admitirla directamente.

2.- Proponer la cantidad correcta de la reclamación, si aprecia que hay un error el importe que se está reclamando.

3.- Si se trata de una deuda que tiene su origen en un contrato entre un empresario y un consumidor, analiza si existen cláusulas que puedan ser abusivas. Si considera que puede haberlas concede un plazo de cinco días para  manifestarse sobre ellas y después decidirá:

  • Si la petición es improcedente y, por tanto, no debe admitirse.
  • Aceptarla pero eliminando la cláusula o cláusulas que son abusivas.
  • Continuar el procedimiento con normalidad, aceptando la solicitud de procedimiento monitorio.

Una vez que se ha producido la admisión  a trámite, se requiere al deudor por un plazo de 20 días para que, o bien pague la deuda que se le está reclamando, o bien se oponga alegando los motivos por los que, a su parecer, no debe todo o parte lo que se le requiere.

Ante una admisión pueden producirse varias situaciones:

  • Pago de la deuda que se está reclamando. Panorama ideal que pocas veces se produce. Las últimas estadísticas hablan de sólo el 7,4 % de los casos
  • El deudor se opone a la reclamación. Manifiesta cuales son, según él, los motivos por los que no debe lo que se le está pidiendo. Con independencia de las razones que esgrima, se acudirá al procedimiento declarativo correspondiente en función del importe de la deuda. En este nuevo proceso de dilucidará sobre el fondo del asunto y se dictará la sentencia correspondiente.

La oposición por parte del deudor no es demasiado frecuente, superando ligeramente el 8% de los procedimientos

  • Transcurso de los veinte días sin actividad alguna del deudor. En este caso  se dicta un decreto con el que estaremos facultados para ejecutar la deuda y embargar los bienes del deudor hasta cobrar la totalidad de su importe.

Esta es, con diferencia, la coyuntura más frecuente.

¿Conseguiré cobrar mi factura?

Quizá.  Me gustaría poder responderte con rotundidad que sí, que el procedimiento es 100% efectivo y que su tramitación acaba con el cobro de la deuda. Por desgracia, no sucede así.

Son muchos los factores que influyen en la recuperación del dinero que te deben. Como acabo de comentar, son pocos los casos en los que, cuando el deudor recibe el requerimiento de pago, hace frente a su deuda. Lo más habitual suele ser que no haga nada y deba iniciarse el correspondiente procedimiento de ejecución. Es aquí dónde está la clave. Una ejecución bien tramitada, con una exhaustiva y, sobretodo, constante búsqueda de bienes embargables, será la llave para lograr tu objetivo.

 

La ejecución posterior es la clave para conseguir el cobro en el procedimiento monitorioHaz click para twittear

¿Es necesario contratar a  un abogado y un procurador para tramitar este procedimiento?.

La respuesta es no. No es necesario pero si totalmente recomendable. La ley permite a cualquier ciudadano acudir a este procedimiento por si mismo. Cualquiera puede realizar la petición, basta con presentar un escrito o rellenar este formulario. Depende de ti valorar si merece la pena contratar a profesionales que te asistan. Para tomar la decisión debes plantearte, por ejemplo:

  • Si sabes que hacer ante una diligencia negativa de notificación al deudor.
  • Qué significa y que ocurre si te impugnan los documentos que acompañas a la solicitud.
  • Cómo se ejecuta el decreto que pone fin al monitorio y como se embargan los bienes del deudor.

Y tú ¿alguna vez has tenido que reclamar judicialmente una factura? ¿cómo fue la experiencia? Cuéntamelo en los comentarios

Foto: Andrew Branch para www.unsplash.com

 

Qué es el sharenting o porque no se te puede ir la mano publicando fotografías de tus hijos en redes sociales

fotografías hijos en redes sociales

El día que Anna, una joven austriaca, cumplió 14 años, decidió que había llegado el momento de crear su perfil en Facebook.  Al hacerlo se llevó una inesperada y desagradable sorpresa: la red social estaba a reventar de fotos suyas.

Espantada, se vio gateando, desnuda cuando era un bebé y en un montón de situaciones cotidianas más. ¿Quiénes habían contado su vida sin ningún pudor a más de setecientos contactos? ¿Quiénes se habían saltado su privacidad a la torera? Sus padres.  Ambos estaban practicando sharenting. Tuvo que acudir a los tribunales para que parasen.

Sharenting o la publicación desmedida de fotos de tus hijos en redes sociales.

El término sharenting nace de la fusión de dos palabras en inglés: share (compartir) y  parenting (crianza). Hace referencia a los padres que suben con asiduidad imágenes de sus hijos a las redes sociales.

Lejos de ser algo anecdótico, esta actividad se ha convertido en un importante fenómeno del que los padres desconocéis su perfiles legales.

La patria potestad mal entendida.

La patria potestad está recogida en el artículo 154 y siguientes del Código Civil  y debes entenderla como la función de representar a tus hijos y velar por ellos.

Posiblemente si tus hijos son menores de edad, los representas junto con su otro progenitor, con independencia de cuál sea la relación que mantengáis (si sois pareja de hecho, estáis casados o  divorciados, etc…).

Una idea que tienes que tener muy clara  es que el criterio con el que la llevas a cabo siempre ha se ser el interés de tus hijos y el respeto a sus derechos.

Con esta guía en mente no se te olvidará que subir continuamente imágenes de tus hijos a Instagram, Facebook, o cualquier otra red social,  no  les favorece. Que se te vaya la mano publicando  fotos en las que aparecen tus hijos les perjudica.

Les expone a riesgos como el acoso escolar, la pederastia…  Y constituye una falta de respeto a los derechos de los niños, entre ellos, el derecho a su propia imagen.

El derecho de tus hijos a su propia imagen.

El derecho a la propia imagen es uno de los derechos fundamentales de la persona. Amparado por la  Constitución en su artículo 18, se dibuja y dota de contenido por la Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen

Tiene una vertiente positiva, consistente en la facultad de cada persona de difundir su propia imagen, y una vertiente negativa, por la que se puede exigir autorización para mostrar nuestra imagen o incluso prohibir su difusión.

Aunque tu hijo sea un niño menor de edad, es  titular de su derecho a propia imagen, a su honor y a su intimidad. Así  lo contempla expresamente el artículo 4 de la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor.

La protección de los datos personales del niño.

La imagen es un dato de carácter personal y está protegida por Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.

En el caso de menores de edad, tiene expresamente previsto que la utilización o difusión de sus fotos, vídeos o cualquier otra  información personal puede implicar una intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales.

¿Puedo o no puedo publicar fotos de mis hijos en redes sociales?

Es una decisión que los padres tenéis que tomar. Si compartís la patria potestad, ambos progenitores tenéis que estar de acuerdo.

Aunque exista este acuerdo, antes de publicar una foto, dedica un segundo a reflexionar sobre si cuando tu hijo sea adulto querrá ver difundida esa instantánea en la red. Puede hacerte mucha gracia los primeros trompicones de tu criatura cuando empieza andar, como pone perdida de papilla toda la cocina o sus hazañas como portero de fútbol. Pero quizá a él cuando se haga mayor no le guste.

Para publicar fotos de vuestros hijos en redes sociales, ambos progenitores tenéis que estar de acuerdoHaz click para twittear

¿Qué ocurre si no hay consenso? Que tendréis que acudir a los tribunales para determinar si es pertinente compartir fotografías de los menores en las redes sociales, o bajo qué condiciones estaríais autorizados.

No es la primera vez que los jueces se han manifestado sobre este tema, como también ha dejado de ser novedoso que, en caso de divorcio de los padres, en el convenio regulador se trate este punto de manera específica.

No te olvides del uso que hacen las redes sociales de las imágenes.

La publicación de fotografías en redes sociales conlleva muchas implicaciones legales, entre ellos la posible cesión de derechos.

Casi ningún usuario de una red social nos paramos a pensar  los derechos que les cedemos cada vez que publicamos una foto. Aceptamos sus condiciones de uso y su política de privacidad sin ni siquiera leerla de pasada. ¿Qué les estamos concediendo?

Las condiciones de uso de Facebook establecen que “en el caso de contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotos y videos («contenido de PI»), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de la privacidad y de las aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de regalías y aplicable en todo el mundo para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook («Licencia de PI»).”. Es decir, le permites que hagan cualquier uso con las fotos que subes, incluidas las de tus hijos, gratis.

Instagram no es muy diferente. En su caso “otorgas a Instagram una licencia totalmente pagada, sin derechos de autor, no exclusiva, transferible, con posibilidad de sublicenciarse e internacional para utilizar el Contenido que publiques en el Servicio o a través de este, conforme a la Política de privacidad del Servicio que está disponible en http://instagram.com/legal/privacy/“. A ellos también se las das.

Normalmente, cuando se sube la foto de un hijo a las redes sociales no se hace por su valor artístico pero no está de más conocer los derechos que les estamos regalando.

Entonces mejor no subo ni una foto de mis hijos a las redes sociales.

Tampoco es eso. Una cosa  es compartir de manera compulsiva imágenes de los hijos en las redes sociales y otra subir de cuando en cuando en una foto o un vídeo. No pasa nada por compartir una foto si un día te apetece.

Lo que no debes  hacer es contar su vida y milagros. Si compartes fotos de su día a día, desde que nace hasta que se va a la Universidad,  estás haciendo pública su vida y le estás creando una biografía digital que no sabes si en el futuro querrá que se haya expuesto o si puede perjudicarle.

No quiero ser alarmista ni preocuparte en exceso. Si  quieres compartir fotos de tus hijos, puedes hacerlo utilizando otros medios más adecuados como el correo electrónico.

Y si te apetece publicar fotos en las que aparezcan hazlo, pero con cuidado, sin exponerles demasiado, sin relatar toda su vida y adoptando unas ciertas medidas de seguridad. En esas ocasiones revisa bien la privacidad de esas imágenes, limita su acceso a un entorno limitado y de confianza.

Para aclarar el resto de dudas que tenga sobre compartir en redes sociales puedes leer 12 tips legales para publicar fotos y vídeos en redes sociales.

¿Tienes alguna pregunta sobre la publicación de fotos de tus hijos en redes sociales? ¡Adelante! Te responderé  en los comentarios

 

Fotografía: TanaPhonh Toochinda para Unsplash.com

Cómo realizar un aumento de capital por compensación de créditos

aumento de capital por compensación de créditos

¿Cuando debe efectuarse el aumento de capital por compensación de créditos? Tomamos como punto de partida que el aumento de capital es una operación que sirve para incrementar los fondos de la sociedad. Ésta ha ido desarrollando su objeto y llega un momento en que su capital es insuficiente para continuar avanzado, es necesario que crezca.

Si la sociedad, ante la necesidad de invertir, se ha financiado mediante créditos de los socios y se encuentra con un capital reducido pero un pasivo muy elevado, es el momento de acudir a esta herramienta. Ampliamos capital, para que este sea acorde con la realidad social.  Los suscribimos compensando los créditos, para eliminar el desequilibrio.

Previsto en el artículo 301 de la Ley de Sociedades de Capital, el aumento de capital requiere que se trate de créditos vencidos, líquidos y exigibles, como establece el artículo 1196 del Código Civil.

El aumento de capital por compensación requiere que se trate de créditos vencidos, líquidos y exigibles.Haz click para twittear

El porcentaje de créditos a compensar exigido por la ley varía. Mientras que en las sociedades de responsabilidad limitada se exige que sea el 100% de los mismos, en las sociedades anónimas basta con un 25% y que el plazo de vencimiento de los restantes no sea superior a 5 años.

El informe del órgano de administración 

Para el aumento de capital por compensación de créditos, la Ley de Sociedades de Capital exige al órgano de administración la elaboración de un informe. El informe de los administradores es el centro sobre el que gravita una correcta ampliación de capital de este tipo. Puesto a disposición de los socios en el domicilio social a tiempo de la convocatoria de la pertinente  Junta General, deberá contener:

  • La naturaleza y características de los créditos que se van a compensar.
  • Quiénes son los aportantes.
  • A qué cuantía asciende el aumento del capital.
  • El número y valor de las participaciones sociales que se van a crear para efectuar la ampliación.
  • Declarar la existencia de concordancia entre la contabilidad social y los datos de los créditos que se van a compensar.

Un elemento imprescindible de este informe es la correcta identificación de  los créditos que se van a compensar. Para que se encuentren debidamente reseñados ha de especificarse en cada crédito:

  1. El nombre del acreedor.
  2. Fecha en que fue contraído el crédito,
  3. Declaración que el crédito es completamente líquido y exigible.
  4. Manifestación que al tiempo de la convocatoria de la Junta fue puesto a disposición de los socios el informe de los administradores.

Sin estos requisitos, exigidos por el artículo 199 del Reglamento del Registro Mercantil, no se efectuará la correspondiente inscripción, tal y como ha manifestado la Dirección General de Registros y Notariado en varias de sus resoluciones.

Si la sociedad cuya capital va a ampliarse es anónima al informe de los administradores hay que añadir una certificación emitida por un auditor de cuentas que acredite que, del estudio de la contabilidad social se desprende la exactitud de los datos ofrecidos en el informe.

Con este mecanismo se tutela una dualidad de intereses. Por una parte, la de los accionistas, que van a continuar manteniendo su patrimonio una vez se produzca la ampliación. Por otra, la protección de terceros que se relacionen con la sociedad, que de este modo obtienen la certeza que ese aumento de capital corresponde a una real aportación patrimonial.

Cuando la sociedad anónima cuente ya con un auditor de cuentas designado, podrá ser él quien realice la certificación. De no ser así, deberá ser nombrado por el Registrador Mercantil

Una vez elaborado el informe, ha de convocarse una junta general.

¿Qué contenido ha de reflejarse en la convocatoria de la junta?

La convocatoria de la junta en la que vaya a tratarse el aumento de capital  debe incluir necesariamente en su orden del día:

  • El aumento de capital, con su cuantía y el número de participaciones sociales que van a emitirse, así como su valor nominal.
  • La modificación del artículo de los estatutos sociales en el que consta el capital social para actualizarlo al nuevo importe.
  • La puesta a disposición y derecho de los accionistas o socios de examinar el informe del órgano de administración y, en su caso, la certificación emitida por el auditor de cuentas.
  • Si va a delegarse en alguien, y de quién se trata, la ejecución de las formalidades legales del acuerdo.

Celebrada la junta y aprobado el aumento de capital, no debemos olvidarnos de reflejarlo en el Libro de Socios.

Elevación a público del acuerdo e inscripción en el Registro Mercantil

Para el otorgamiento de escritura de elevación a público de este acuerdo social es necesario acompañar a la escritura, tanto certificación de la junta en la que conste la aprobación de los acuerdos correspondientes a la ampliación de capital, modificación de estatutos sociales, étc; como el informe del órgano de administración.

Si necesitas alguna aclaración, te invito a realizarla en los comentarios.

Foto: Samuel Zeller para www.unsplash.com

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