Punto de Atención al Emprendedor: qué es y cómo puede ayudarte.

punto de atencion al emprendedor

¿Tienes una idea y quieres ponerla en marcha? ¿Necesitas crear tu negocio? Si estás pensando en emprender y poner a funcionar un proyecto nosotros, como Punto de Atención al Emprendedor, podemos ayudarte. Vamos a ver cómo.

Vivimos en la era del emprendimiento. La crisis económica supuso una fuerte sacudida a nivel laboral y profesional para casi todos nosotros. Ante esta situación,  el Gobierno a través del actual Ministerio de Economía, Industria y competitividad, estableció como una de sus prioridades económicas, ayudar a todos aquellos que quisieran ser emprendedores e impulsar su actividad. La  Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización adoptó diversas medidas en este sentido. Entre ellas estableció la creación de los Puntos de Atención al Emprendedor(PAE), recogida en su Disposición Adicional segunda, que sustituía a los anteriores Puntos de Asesoramiento de Inicio de Tramitación e integraba las ventanillas únicas empresariales.

¿Para qué sirven los Puntos de Atención al Emprendedor?

Crear una empresa o iniciar una actividad profesional o empresarial a título individual supone muchos trámites. Aparte de los propios de cada negocio, conlleva un montón de gestiones que, además, suelen resultar extrañas y difíciles para cualquiera que no esté familiarizado con ellos. Los PAE los unen y simplifican todos. De esta manera, de una sola vez y en tan sólo 24 horas puedes tener tu proyecto en marcha. Así de sencillo.

¿Cómo funcionan los PAE?

Los PAE están integrados en el  Centro de Información y Red de Creación de Empresas (CIRCE). Detrás de este nombre tan pomposo lo que se encuentra es un sistema preparado telemáticamente para crear o dar de alta un negocio.

Para ello cuentan con el Documento Único Empresarial (DUE). A diferencia del sistema tradicional, en el que cada trámite se realiza por separado, en un formulario diferente, y ante distintos entes públicos, el DUE recoge todo lo necesario para dar de alta una empresa: forma jurídica, denominación, alta en Seguridad Social, solicitud de marca o nombre comercial, etc. El DUE se presenta a través de la plataforma digital habilitada y, voilá, en un día ya está todo hecho.

Los PAE, ¿sólo sirven para presentar el DUE?

No, un PAE es mucho más que eso. Si acudes a nuestro PAE vas a recibir muchos más servicios. Si has tomado la decisión de emprender, antes de lanzarte a la piscina, vamos a comprobar que haya agua. Te asesoramos en tu decisión de emprender  analizando tu proyecto empresarial (situación del mercado,  problemática administrativa, posibilidades de financiación…), podemos utilizar herramientas para realizar un análisis DAFO, realizar un diagnóstico de tu actividad empresarial o elaborar un plan de empresa.

Si te decides a dar el paso, estudiaremos contigo cual es la forma jurídica más adecuada para tu proyecto y la elaboraremos adecuadamente. Además te vamos a asesorar en todos los trámites necesarios desde los generales de cualquier empresa o autónomo, a los específicos de cada actividad, los necesarios para contratar trabajadores y los complementarios o voluntarios.

Los servicios que prestamos son de diverso tipo:

  • Asesoramiento sobre los diferentes tipos de sociedades: régimen legal, tratamiento y ventajas fiscales, tramitación y contabilidad.
  • Tramitación de la creación de tu empresa de forma telemática a través de la cumplimentación del DUE. Este servicio es gratuito.
  • Prestar información sobre las posibles ayudas públicas para la creación de la empresa de que se trate.
  • Estudio y gestión del régimen de Seguridad Social aplicable.
  • Poner al corriente de temas de interés general para las empresas: contratación, investigación, cooperación empresarial, etc.

En resumen: nuestra misión es favorece la creación de nuevas empresas y orientarlas en el comienzo de la actividad y su puesta en marcha.

Acudir a cualquier PAE es una  garantía. Existen PAE de titularidad pública y privada. Los PAE privados, como es nuestro caso, en primer lugar sólo se conceden a integrantes de organismos que hayan suscrito un Convenio de colaboración con el Ministerio, como Colegios Profesionales o Agrupaciones  de Empresas. En segundo lugar, debe presentarse una solicitud en la que acreditar tanto la titulación  académica, como la experiencia en el asesoramiento empresarial y demás conocimientos sobre  la materia. Esto implica que detrás de los PAE hay profesionales cualificados.

Más  y mejor.

Cómo te comentaba antes, el nacimiento de los PAE tuvo lugar en el año 2013. Sinderiza entró a formar parte de esta red en el año 2015. Desde entonces vemos un proceso de mejora constante en este sistema, abierto cada vez a más opciones. Por ejemplo, si en un principio los estatutos de una sociedad que podían utilizarse eran un modelo tipo, hoy pueden personalizarse. O la solicitud de una marca o nombre comercial, que antes no se incluía por no ser un trámite obligatorio, en la actualidad está contemplado dentro del DUE.

Todo esto lo convierte en un servicio que, creo, merece la pena dar a conocer.

Si lo necesitas, cuenta con nosotros. Y si te ha gustado este post te animo a comentarlo y compartirlo en redes sociales.

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

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Cómo embargar participaciones sociales en un procedimiento judicial

transmisión forzosa de participaciones sociales

La transmisión forzosa de participaciones sociales se encuentra prevista en el artículo 109 de la Ley de Sociedades de Capital. Este precepto recoge las especialidades que es imprescindible observar cuando se va a proceder a su embargo.

En el momento que se haya acordado el embargo en el procedimiento de ejecución correspondiente, el Juez deberá informar del mismo de forma inmediata a la sociedad. En la notificación se incluirá quién es la persona que embarga y cuales son las participaciones embargadas.

Surgen en este instante dos obligaciones para la sociedad:

  • Anotar el embargo en el Libro registro de socios.
  • Remitir a todos los socios, copia de la notificación judicial.

En lo que aquí concierne, el procedimiento de apremio previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil establece la posibilidad bien de un convenio de realización (artículo 640), bien de una subasta (artículos 643 y siguientes).

Una vez que ha tenido lugar la subasta o el acuerdo de realización no se produce de manera automática la adjudicación de las participaciones sociales y de la aprobación del remate. El testimonio literal del acta de cualquiera de los dos será enviado por el Juez a la sociedad, que dispone de cinco días para remitirlo a todos los socios.

En ese momento se inicia un plazo de un mes para subrogarse en lugar del rematante o del acreedor.

¿Quienes pueden ocupar su puesto? La Ley de Sociedades de Capital concede esta facultad a:

  • Los socios
  • La sociedad, siempre que sus estatutos contemplen el derecho de adquisición preferente a su favor.

Los requisitos para que la subrogación sea válida son:

  • Aceptación expresa de todas las condiciones de la subasta.
  • Consignación íntegra del importe del remate o de la adjudicación al acreedor, además de todos los gastos que se le hayan ocasionado.

¿Qué sucede después del transcurso del plazo de este mes? Si no se ha ejercitado la facultad de subrogación, la aprobación del remate o el acuerdo de adjudicación deviene firme, y con ella la adjudicación de las participaciones sociales embargadas. Por el contrario, si alguna de las personas legitimadas ha ejercido su derecho a subrogarse, será ella quien se las apropie. Para el supuesto que varios socios hallan hecho uso de este derecho, las participaciones sociales se adjudicarán entre todos ellos prorrateándolas según su participación social.

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© María Dolores Martínez Pérez.

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7 blogs jurídicos que me encantan

7 blogs jurídicos que me encantan

Confesión: hasta hace muy poco tiempo, un par de años o así, para mí los blogs eran entretenimiento. Hobbies. Leía para divertirme y sobre mis aficiones. Mis favoritos: los blogs de cocina. Una receta tras otra. Y después bitácoras sobre viajes, fotografía, o cualquier otra cosa que se me pasase por la cabeza. Ahí quedaba todo. Pero no relacionaba los contenidos que inundan la blogosfera con mi profesión. Supongo que por mi trayectoria profesional y académica, asociaba las lecturas jurídicas a libros y artículos en revistas especializadas. Es más, en los años en los que estaba enfrascada en mi tesis doctoral leí mucho, muchísimo, lo dí todo. Monografías, jurisprudencia, consultas de tratados… pero ni un solo blog.

Cuando en 2016 lanzamos este blog, fue cuando empecé a husmear por distintas bitácoras sobre temas legales. Y descubrí todo lo que me estaba perdiendo.  Hoy quiero compartir contigo mis favoritos. Vaya por delante que  la selección es meramente personal. No está basada en ningún ranking, ni en ningún estudio científico, ni nada parecido.  Son sólo los blogs jurídicos que a mí me gusta leer. Por el área de Derecho que tratan, porque son temáticas más innovadoras sobre las que quiero aprender, porque tienen un enfoque enriquecedor… o simplemente porque su autor me cae simpático.  La lista no es progresiva, no va de mayor a menor. Los he ido apuntando sobre la marcha. Vamos a verlos.

Almacén de Derecho.

Se  trata de un proyecto en el que, según su propia definición, buscan “generar un espacio común para el pensamiento jurídico”. Un lugar en el que discutir, aprender, crear comunidad…  Una idea impulsada por Mirada 360 y con un amplio elenco de autores de larga trayectoria académica que tratan temas de diversas áreas: Derecho Mercantil, Derecho Penal, Teoría del Derecho… Sin lugar a dudas una bitácora de referencia.

Replicante legal.

El Derecho siempre va por detrás de la sociedad,  las leyes ya están anticuadas desde el momento en que se dictan… Seguro que alguna vez has oído  estos comentarios o uno parecido. Quién los ha dicho no se ha pasado por este blog dedicado a tratar temas legales relacionados con robótica, inteligencia artificial, internet de las cosas… Vamos, el Regreso al futuro de los blogs jurídicos.

Con mi toga y mis tacones.

Su autora Susana Gisbert es Fiscal, amante de la danza y las fallas. En su blog nos acerca la realidad judicial, utilizando para ello la metáfora de un teatro de tal forma  que los que nunca hayan pisado un tribunal pueden hacerse a la idea de cómo son. De sus posts me gusta la habilidad que tiene para transmitir el día a día de los Juzgados, que se nota que conoce muy bien pero, sobre todo, los valores y principios que transmite, así como su concienciación en la lucha contra la violencia de género.

El blog de Abanlex.

¿Has oído hablar del Derecho al Olvido? ¿Y de la regulación legal de los Bitcoins? ¿Sabes algo de protección de datos? Si la respuesta es no, tienes que leer el blog de este rompedor despacho de Abogados especializado en Derecho Tecnológico.

El blog de Francisco Rosales.

Notario en Alcalá de Guadaira, Francisco Rosales escribe con un lenguaje cercano, pero no por eso carente de rigor, sobre los temas que se tratan en su notaría. Tiene el mérito de haber sabido acercar su profesión y el servicio que presta a las Nuevas Tecnologías. Para que te hagas una idea, hace poco publicó una entrada sobre como notarizar software.

LOPDeando y LSSIando.

Detrás de este blog se encuentra Iurisfriki, una especialista en protección de datos y privacidad, que intenta concienciar sobre estas materias y acercarlas a cualquier persona. Leerla es aprender muchísimo sobre estos temas mientras te ríes, porque divertida lo es un rato. Cuando tengo una duda en estas áreas, lo que sucede con frecuencia, siempre acudo a ella. Y aprovecho para efectuarle una petición desde aquí. Por favor… ¡hazte responsive!

El blog de Emilio Calatayud.

Emilio Calatayud es Juez de Menores en Granada. Sus sentencias ejemplares en las que para mí no condena sino educa, han tenido una gran repercusión mediática, por lo que probablemente le conocerás. Este blog, que escribe junto al periodista Carlos Morán, debería ser lectura obligatoria para todos los padres por todos lo  que aporta para educar hoy en día.

Hasta aquí mi selección de blogs. No dejes de visitarlos, merecen la pena. Y  si te animas, déjame algún comentario contándome que te parecen.

© María Dolores Martínez Pérez.

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Foto: Stefan Stefancik  para www.unsplash.com

Concurso de acreedores: continuidad de la actividad y bienes sujetos a garantía real.

Concurso de acreedores: continuidad de la actividad y bienes sujetos a garantía real.

Imagina que eres el dueño de un concesionario de coches. Abriste tu negocio en la época de bonanza economica cuando los vehículos se vendían como rosquillas. Despúes vino la crisis y las ventas descendieron. Necesitabas financiación y acudiste al banco, constituyendo una hipoteca sobre la nave en la que tienes establecido el concesionario. Las cosas no han ido a mejor, no puedes hacer frente a los pagos y has tenido que solicitar el concurso de acredores. Ahora que el Juzgado de lo Mercantil lo ha acordado, quieres sacar tu empresa a flote pero está la hipoteca. El banco la ha ejecutado y quiere hacerse con la nave. Sabes que te dieron el préstamo  y tienes que devolverlo pero, si el banco se queda con tu establecimiento, ¿cómo vas a seguir vendiendo coches ahora que parece que el mercado vuelve a animarse? ¿vas a llevártelos a un mercadillo ambulante? ¡Tiene que haber una solución! Si, la hay. La respuesta se encuentra en los artículos 56 y 57 de la Ley Concursal. Vamos a verla.

Cuando se declara el concurso de acreedores y existen fincas hipotecadas cuyas cuotas del préstamo no están al día, lo primero que suele hacer el acreedor, normalmente un banco, es solicitar que se declare que esos bienes no están afectos a la actividad que desarrolla la entidad en concurso. ¿Por qué? Porque si no están vinculados al desenvolvimiento de la labor de la empresa, puede iniciar o continuar, depende del caso, el pertinente procedimiento de ejecución.

La situación cambia, y mucho, si las fincas están ligadas a la consecución del objeto de la concursada. En este caso no puede el hipotecante entablar la ejecución, o seguirla si ya está en tramitación, hasta que:

  • Se apruebe un convenio sin repercusión alguna en el ejercicio de este derecho.
  • Pase un año desde que se declara el concurso acreedores sin que se haya abierto la fase de liquidación.

¿Qué sucede entonces?  ¿Qué devenir toma el proceso? Vamos a ir desgranando todos los pasos.

Los trámites que hay que seguir para determinar el destino de los bienes sobre los que hay constituida una garantía real.

La forma de proceder es la siguiente. Declarado el concurso, el acreedor insta al Juzgado de  lo Mercantil que lo está tramitando a declarar que los bienes sobre los que tiene constituida la garantía real, no están afectos a la actividad empresarial o profesional de la concursada y, por ello, no son necesarios para su continuidad. Recibida su solicitud, el Juzgado dará traslado a la administración concursal para que se manifieste sobre este aspecto.

Aquí la administración concursal tendrá que contrastar cual es la realidad de las fincas y de la actividad de la concursada. Lo primero que tiene que ver es si la concursada sigue funcionando, si continua con su trabajo. Ante una respuesta afirmativa, deberá  verificar la relevancia que en normal devenir de su actividad tienen los bienes hipotecados, si entran dentro del proceso productivo o de prestación de servicios de la empresa.

La administración concursal debe ser rigurosa en esta tarea. Las manifestaciones en el sentido de afección o no de los bienes a la actividad de la concursada, tienen una importante repercusión para todos los implicados en el proceso. Y la práctica forense nos muestra que sus alegaciones tienen gran trascendencia en la decisión judicial. El criterio por el que debe guiarse, más que contable, ha de ser funcional. Comprobar cual es la realidad del funcionamiento de la empresa y en que medida se utilizan los bienes sobre los que se ha pedido que se manifieste. Dicho con otras palabra, la administración concursal tiene que ver que si la concursada, por ejemplo, se dedica al cultivo de patatas, las fincas se están empleando para plantar patatas y no están sin uso o empleadas en otra cosa que nada tiene que ver.

Recibidas las alegaciones de la administración concursal, el Juzgado de lo Mercantil dictará resolución en la que estimará si todas o parte de las fincas hipotecadas, están afectas o no a la actividad empresarial de la concursada y, muy importante, si son necesarias para la continuidad de su actividad.

Con esta previsión legal se busca un justo equilibrio entre la satisfacción del acreedor hipotecante y la buena marcha del proceso concursal que permita a la empresa salir adelante.

Ya tenemos la resolución del Juzgado ¿ahora qué?

La resolución del Juzgado de lo Mercantil solo puede ir en dos sentidos. O bien declara que las fincas están afectas a la actividad empresarial y profesional de la concursada y son necesarias para continuar con ella, o bien establece lo contrario.

En el primer caso, el procedimiento de ejecución para recuperar esas fincas no puede iniciarse o, si ya está en tramitación, debe suspenderse. En el segundo, si puede comenzar o continuar. Lo discutido en este ocasión es que Juzgado debe encargarse de su tramitación. La redacción del artículo 57 de la Ley Concursal ha dado lugar a interpretaciones contradictorias de nuestros tribunales. Frente a los que defienden que será el Juzgado de lo Mercantil quién, en pieza separada del concurso de acreedores, deba asumir la ejecución, cada vez se abre más paso la opinión de quienes consideran que, aportando el testimonio de dicha resolución, debe ser el Juzgado de Primera Instancia correspondiente, quien se ocupe.

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

Foto: Jayphen Simpson para www.unsplash.com

 

6 puntos clave de las sociedades profesionales

6 puntos clave de las sociedades profesionales

Hace ya bastantes años que el fenómeno de la agrupación se viene produciendo entre los profesionales. Diversas razones, desde la prestación de un servicio integral a los clientes al ahorro de costes, han llevado a profesionales de cualquier sector a unirse a la hora de realizar su trabajo. Este contexto provocó la aprobación en el año 2007 de la Ley de Sociedades Profesionales.

Si eres un profesional y estás pensando hacer un equipo con otros compañeros, te interesa conocer las características de las sociedades profesionales para analizar si es una opción a tener en cuenta.  A continuación desgranamos los elementos más importantes de estas sociedades.

1. Dedicadas al desarrollo de actividades profesionales.

Esta afirmación parece una perogrullada. Sin embargo, tenemos que saber cuáles son los requisitos que la Ley de Sociedades Profesionales establece para que estas actividades encajen dentro del objeto social establecido para estas sociedades. Son profesionales  las actividades que:

  • Requieren una titulación universitaria oficial para poder desempeñarla o el acceso a la titulación profesional exige acreditar una titulación universitaria oficial.
  • Es obligatoria la inscripción en el correspondiente Colegio Profesional.

Una sociedad profesional puede crearse para desarrollar una o varias actividades profesionales.  Por ejemplo, se puede crear una sociedad profesional para poner en marcha una clínica veterinaria, o para una clínica médica de traumatología y fisioterapia, o un estudio de arquitectura e ingeniería industrial.

Su actividad pueden realizarla directamente  o través de su participación en otras sociedades profesionales.

Esta exigencia legal funciona también en sentido inverso: no puede constituirse una sociedad dedicada a una actividad profesional y que se erija al margen de este tipo societario.

2. Profesionales al poder.

Las sociedades profesionales están abiertas a socios no profesionales. De este modo la Ley 2/2007 permite inversiones de capital que posibiliten  sacar adelante el negocio de que se trate. Pero siempre bajo el control de los socios profesionales.  Para permitir este control la ley establece:

  • La actividad profesional a la que se dedica la sociedad nunca va a poder realizarse por socios no profesionales.
  • La mayoría del capital social y de los derechos de voto, o del patrimonio social y el número de socios debe ser profesional.
  • Respecto al órgano de administración:
    • Debe desempeñarlo un socio profesional si es unipersonal
    • Si es colegiado la mitad más uno de sus miembros serán socios profesionales.
    • Para el caso que existan consejeros delegados,  también han de ser profesionales.

3. Flexibilidad de forma.

Una sociedad profesional es cualquier tipo de sociedad previsto en la legislación mercantil que, además, cumple los requisitos de la Ley de Sociedades Profesionales. Es decir, puede ser una sociedad anónima, de responsabilidad limitada, limitada de nueva empresa… Se trata de una especialización añadida a cualquier forma societaria. El legislador ha dejado libertad a los profesionales para que elijan el tipo societario que mejor se adapte a su proyecto.

Por ello a la hora de crear una sociedad profesional no sólo tendremos que tener en cuenta lo establecido en su normativa específica, sino también lo previsto para cada tipo de sociedad en la Ley de Sociedades de Capital o en el Código de Comercio.

4. De apellido siempre Profesional.

Con independencia de si elegimos para nuestra sociedad una denominación objetiva ( v.g. Desierto ) o subjetiva (se me viene a la cabeza el nombre  Lockhart & Gardner, el despacho de abogados sobre el que gira la trama de The Good Wife), siempre debe figurar, tras el tipo de sociedad, la expresión «profesional». Ambas pueden incluirse de forma abreviada.

La denominación social ha de ser:

Nombre + Tipo de sociedad + Profesional

Cuando elijamos un nombre que incluya referencias personales deberá tratarse de socios que la integren, ya sean todos, algunos o sólo uno.

5. Normas especiales en la transmisión de la participación de los socios profesionales.

Las transmisiones de la participación de los socios  profesionales se rige por una serie de criterios especiales:

  • La condición de socio profesional es intransmisible. Sólo podrá realizarse si existe unanimidad entre todos los demás socios profesionales o se ha previsto en los estatutos la posibilidad de ser autorizada por mayoría de los mismos.
  • La separación de los socios profesionales en las sociedades constituidas por tiempo indefinido puede efectuarse en cualquier momento. No así en las sociedades a tiempo determinado en las que ha de ajustarse a:
    • Lo previsto en la legislación para el tipo societario de que se trate.
    • Las hipótesis recogida en el contrato social.
    • Existencia de justa causa.
  • Es facultativa la exclusión de los socios profesionales cuando:
    • Esté previsto en el contrato social.
    • El socio haya infringido los deberes deontológicos, los que tiene  respecto a la sociedad, obstaculice su buen funcionamiento o padezca una incapacidad permanente que le impida desarrollar su actividad profesional.
  • Cuando un socio profesional sea inhabilitado para ejercer su profesión, es obligatorio excluirlo como tal, pudiendo continuar como socio no profesional.
  • Puede estipularse que la no transmisión de las participaciones de los socios profesionales, permutándolas por una cuota de liquidación.

6. Máxima garantía al cliente.

Este es uno de los principios rectores de la Ley de Sociedades Profesionales.  La intención de la ley es dotar a los clientes de la mayor protección y garantías posibles.

Por eso en la inscripción en el Registro Mercantil de esta clase de sociedades se hará constar quienes son los integrantes de la sociedad, incluyendo en el caso de los socios profesionales a que Colegio Profesional pertenecen y cual es su número de colegiado. De esta forma, cualquier persona puede saber quiénes se encuentran detrás de la persona jurídica, cuales son los profesionales que están dentro de ésta.

Pero sobretodo, la tutela a terceros que contraten con la sociedad viene dada por el régimen de responsabilidad previsto. Al principio básico de responsabilidad de la sociedad por sus deudas y de los socios hasta lo delimitado por la forma societaria escogida hay que sumar dos elementos nuevos.

  • Es obligatorio que las sociedades profesionales contraten un seguro de responsabilidad civil para cubrir los daños que puedan generarse en el desarrollo de su actividad.
  • Lo más importante: cuando se trate de una deuda social generada por actos profesionales, a la responsabilidad de la sociedad hay que sumar la de los profesionales, socios o no, que hayan intervenido en esas actuaciones. Para que nos entendamos. Si, por ejemplo, un dentista empleado de una sociedad de dentistas, te lesiona al sacarte una muela, del daño que te ha causado va a responder tanto la sociedad como el dentista al que se le fue la mano con las tenazas.

Hasta aquí mi visión de los elementos más importantes de las sociedades profesionales. Para todo lo demás… ¡te espero en los comentarios!

 

 

6 puntos claves de las sociedades profesionales

 

 

 

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B

Foto Ryan Mc Guire para www.gratisography.

Cómo reclamar judicialmente una factura impagada, conseguir cobrarla… y no morir en el intento

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Si tienes un negocio sabes que, inevitablemente, en mayor o menor medida tienes que enfrentarte al impago de alguna de tus facturas. Lo normal es que ante este problema despliegues todo tipo de artimañas para conseguir que tu cliente te pague. Le llamarás, le preguntarás que sucede, enviarás cartas recordando que hay una factura pendiente de pago… En algunos casos tu diplomacia y paciencia servirán y lograrás que hagan frente a la deuda. Pero, desgraciadamente, no siempre sucede así y, cuando todo lo anterior ha fallado, toca reclamar por vía judicial.

Para estos casos la Ley de Enjuiciamiento Civil tiene previsto el procedimiento monitorio, un procedimiento especial pensado para “una protección rápida y eficaz” del crédito de muchos justiciables, especialmente de pequeños y medianos profesionales y  empresarios. Lo dice así la Ley en su preámbulo aunque la realidad, por desgracia,  sea bien distinta.

La Ley de Enjuiciamiento Civil entra en vigor coincidiendo con los años de bonanza económica, España parecía que iba bien, y el procedimiento monitorio nacía como un proceso residual para una baja morosidad empresarial. Pero llegó la crisis y el escenario cambio de manera radical. Los impagos se dispararon y con ellos, estos procesos. Según la estadística elaborada por el Poder Judicial, en el año 2002 se interpusieron 168.053 monitorios, cifra que fue aumentando año a año hasta alcanzar niveles estratosféricos en 2008 y 2009, presentándose  856.875 y 895.127 solicitudes respectivamente. En la actualidad, el número gira en torno a los 650.000 procedimientos nuevos cada año.

Qué es el procedimiento monitorio y como funciona.

El procedimiento monitorio es un proceso especial, regulado en los artículos 812 a 818 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Ideado para que el ciudadano pueda recuperar fácilmente su deuda, intenta ser breve, rápido y sencillo.  La cotidianidad judicial  nos demuestra que no siempre es así.

El procedimiento comienza con una solicitud que ha de presentarse ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar de domicilio o residencia del deudor. Tiene que recoger quienes son tanto el deudor como el acreedor, sus respectivos domicilios y la cuantía de la deuda. A la petición de procedimiento monitorio hay que adjuntar los documentos en los que se base la deuda (facturas, albaranes…).

Cuando el Juzgado de Primera Instancia recibe la petición puede hacer tres cosas:

1.- Admitirla directamente.

2.- Proponer la cantidad correcta de la reclamación, si aprecia que hay un error el importe que se está reclamando.

3.- Si se trata de una deuda que tiene su origen en un contrato entre un empresario y un consumidor, analiza si existen cláusulas que puedan ser abusivas. Si considera que puede haberlas concede un plazo de cinco días para  manifestarse sobre ellas y después decidirá:

  • Si la petición es improcedente y, por tanto, no debe admitirse.
  • Aceptarla pero eliminando la cláusula o cláusulas que son abusivas.
  • Continuar el procedimiento con normalidad, aceptando la solicitud de procedimiento monitorio.

Una vez que se ha producido la admisión  a trámite, se requiere al deudor por un plazo de 20 días para que, o bien pague la deuda que se le está reclamando, o bien se oponga alegando los motivos por los que, a su parecer, no debe todo o parte lo que se le requiere.

Ante una admisión pueden producirse varias situaciones:

  • Pago de la deuda que se está reclamando. Panorama ideal que pocas veces se produce.
  • El deudor se opone a la reclamación. Manifiesta cuales son, según él, los motivos por los que no debe lo que se le está pidiendo. Con independencia de las razones que esgrima, se acudirá al procedimiento declarativo correspondiente en función del importe de la deuda. En este nuevo proceso de dilucidará sobre el fondo del asunto y se dictará la sentencia correspondiente.
  • Transcurso de los veinte días sin actividad alguna del deudor. En este caso  se dicta un decreto con el que estaremos facultados para ejecutar la deuda y embargar los bienes del deudor hasta cobrar la totalidad de su importe.

La pregunta del millón: ¿conseguiré cobrar mi deuda?

Quizá. Puede que sí o puede que no. Me gustaría poder responderte con rotundidad que sí, que el procedimiento es 100% efectivo y que su tramitación acaba con el cobro de la deuda. Por desgracia, no sucede así.

Son muchos los factores que influyen en la recuperación del dinero que te deben. Como acabo de comentar, son pocos los casos en los que, cuando el deudor recibe el requerimiento de pago, hace frente a su deuda. Lo más habitual suele ser que no haga nada y deba iniciarse el correspondiente procedimiento de ejecución. Es aquí dónde está la clave. Una ejecución bien tramitada, con una exhaustiva y, sobretodo, constante búsqueda de bienes embargables, será la llave para lograr tu objetivo.

¿Es necesario contar con un abogado y un procurador para tramitar este procedimiento?.

La respuesta es no. No es necesario. La ley permite a cualquier ciudadano acudir a este procedimiento por si mismo. Cualquiera puede realizar la petición, basta con presentar un escrito o rellenar este formulario. Depende de ti valorar si merece la pena contratar a profesionales que te asistan. Para tomar la decisión debes plantearte, por ejemplo:

  • Si sabes que hacer ante una diligencia negativa de notificación al deudor.
  • Qué significa y que ocurre si te impugnan los documentos que acompañas a la solicitud.
  • Cómo se ejecuta el decreto que pone fin al monitorio y como se embargan los bienes del deudor.

Ahora dime ¿alguna vez has tenido que reclamar judicialmente una factura? ¿cómo fue la experiencia? ¿necesitas alguna aclaración sobre lo que has leído en el post?

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

Foto: Andrew Branch para www.unsplash.com

Conoce los requisitos legales de la publicidad en redes sociales.

conoce los requisitos legales de la publicidad en redes sociales

Las redes sociales han puesto patas arriba muchos aspectos de nuestra vida. Es tanto el espacio que le concedemos en nuestro día a día que se han convertido en un potente medio publicitario.

Su facilidad de uso invita a pensar que se trata de un espacio virtual libre de reglas y fuera de la ley. No es así.

La publicidad que se realiza en las diferentes redes sociales tiene que cumplir determindados requisitos legales que se establecen tanto en la Ley General de Publicidad con en la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico. Y siempre respetando la privacidad de los usuarios.

Si quieres profundizar en  este tema, te invito a leer mi post invitado para Reanimarketing, empresa de marketing digital, a la que quiero agradecer su invitación a colaborar en su blog.

 

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

 

Foto: Sticker Mule para www.unsplash.com

Condenado por vulnerar los derechos de autor de un fotógrafo

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¿Puedo utilizar las fotos que encuentro en Internet para las publicaciones de mi blog y redes sociales? Ésta es una consulta que me efectúan cada cierto tiempo. La respuesta es NO, salvo que tengas autorización de su autor. Si, ya sé que es muy sencillo encontrarlas y descargarlas. Pero que sean accesibles no significa que su uso sea libre.

Son muchos los aspectos legales implicados en la publicación de fotografías en redes sociales. La propiedad intelectual y los derechos de autor son, quizá, de los más debatidos.

Si empleas imágenes sin permiso de su autor puede ocurrirte lo que a Carlos: que seas condenado al pago de una indemnización por vulnerar derechos de autor.

La Sentencia Nº 358/2016 de 16 de septiembre, del Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Valencia.

Esta sentencia entiende que se han vulnerado los derechos morales y económicos del autor de una fotografía y establece una indemnización por ello.

Voy a contarte lo sucedido.

Carlos era colaborador habitual  de la sección “culturplaza” del periódico on-line ValenciaPlaza.com. En el ámbito  normal de su aportación a este diario, publicó un artículo titulado “Estas son las postales favoritas de Valencia”. Para ilustrar este artículo realizó una composición con cuatro fotografías cuyos autores no se identificaban. Con la intención de lograr una mayor difusión, Carlos divulgó el reportaje y la fotografía a través de su cuenta en Twitter.

Una de estas fotos fue realizada por Ceferino, ya fallecido. El titular de los derechos de autor de las fotos de Ceferino es su hijo Moisés. Moisés al ver la publicación de la obra de su padre sin idenficarlo como autor y sin la preceptiva autorización, se pone en contacto con Carlos informándole que su actuación es ilícita. Ante esta comunicación Carlos se limita a borrar la foto. No siendo suficiente, Moisés le demanda ante el Juzgado de lo Mercantil.  Carlos es condenado por vulnerar sus derechos de autor, debiendo pagarle como indemnización la cantidad de 465 euros.

¿Por qué esta condena? ¿A qué se debe el pago de una indemnización y cómo se ha determinado su importe?

Los derechos de autor transgredidos.

El artículo 14 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (en adelante TRLPI), establece el contenido y características del derecho moral de autor, desglosándolo en siete apartados entre los que se encuentra “exigir el reconocimiento de su condición de autor de la obra”, derecho que es irrenunciable e inalienable. Dicho con otras palabras, a un fotógrafo nunca se le puede negar, bajo ninguna condición, la identificación como creador de su obra.

Además, la Ley de Propiedad Intelectual  también concede en exclusiva los derechos de explotación de la obra, en concreto “los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su autorización” (artículo 17).

Cuando leemos estos preceptos nos damos cuenta que la conducta de Carlos vulnera los derechos de autor de Moisés, porque ni citaba a Ceferino como autor de la fotografía, ni se molestó en pedir permiso para su utilización.

La cuantía de la indemnización.

Te estarás preguntado por qué hay que indemnizar y de dónde sale la cifra de 465 euros. La razón de la indemnización es que está prevista como una de las consecuencias legales establecidas ante una infracción de los derechos de propiedad intelectual (art. 140.1 TRLPI). Debe abarcar tanto la pérdida económica que el titular de los derechos haya sufrido,  como la ganancia que haya dejado de obtener por la vulneración.

Para  calcular la indemnización el perjudicado puede elegir uno de estos dos criterios:

  • Las consecuencias económicas negativas que el quebramiento de sus derechos le haya producido, incluyendo el daño moral
  • La cantidad que hubiese sido objeto de remuneración económica si el infractor hubiera solicitado la autorización, es decir, su precio de mercado.

En el caso que estamos analizando, Moisés opta por el primero de los sistemas. Reclama 1.730 euros.  730 como remuneración por haber autorizado la explotación y 1.000 por la infracción del derecho moral de autor. La juez estudia los importes y estima que la cuantía pedida por los derechos de reproducción y comunicación pública debe fijarse en  365 euros. Considera desproporcionada la cifra requerida por el perjuicio moral  y la limita a 100 euros.

Un consejo legal para las fotos que utilices.

A estas alturas de post espero que se te hayan quitado las ganas de coger las fotos que encuentres en, por ejemplo, el buscador de imágenes de Google, y utilizarlas sin ton ni son. Aunque tú y yo sabemos que si tienes presencia digital, verbigracia con un blog, ilustrarlo con buenas fotos queda mucho más lucido.

¿Qué opciones tienes? Una de ellas sería utilizar tus propias fotografías, pero si no te das mucha maña con la cámara, es preferible recurrir a las imágenes profesionales. En la red existen multitud de bancos de imágenes, algunos francamente buenos y gratuitos (si no los conoces te invito a descubrirlos a través de este post). En ellos los autores ceden los derechos de sus fotos para cualquier uso a veces, incluso, sin pedir siquiera que se les nombre. A mí, aunque no siempre lo exijan, sólo por cortesía, me gusta citarlos. Si te fijas, al final de todas nuestras entradas del blog lo hacemos.

¿Qué puedo hacer si soy fotógrafo para proteger mi trabajo?

Hasta este momento hemos analizado el punto de vista de la persona que utiliza las fotos pero, ¿qué ocurre si eres el creador y quieres proteger las obras que subes a la red? Aparte de medidas técnicas, como incluir el nombre del autor en los metadatos y en la imagen mediante una marca de agua, debes establecer en las condiciones legales de tu web si te reservas todos los derechos sobre ellas o si cedes algunos. De esta manera estas informando a los usuarios de tu plataforma sobre el uso que pueden o no hacer de ellas.

¿Tienes alguna duda sobre el contenido de este post? ¿O quizá alguna anécdota que contar? Si es así… ¡adelante con los comentarios!

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

Foto: Jaelynn Castillo para www.unsplash.com

Cuando la cosa se tuerce… y el concurso de acreedores se declara culpable

Un concurso de acreedores es un procedimiento judicial previsto para cuando una persona o empresa no puede hacer frente a sus pagos ordinarios. La Ley Concursal entiende qué se produce una insolvencia y articula una serie de mecanismos para intentar una viabilidad de la empresa y de la satisfacción más adecuada de los acreedores. Si esto no es posible hay que proceder la liquidación de los bienes y derechos.

Dentro de este complejo proceso hay prevista una sección, la de calificación, en la que se determina si esta situación de insolvencia ha sido o no provocada por los responsables de la persona jurídica. La conclusión a la que se llegue, y la resolución que dicte el juez en este sentido, tiene importantes consecuencias. Pero vayamos paso a paso.

La calificación del concurso de acreedores: fortuito o culpable.

Un concurso de acreedores puede ser calificado como fortuito o culpable. Si se adjetiva como fortuito, la concursada o sus representantes legales no se consideran causantes de la insolvencia y no tendrán que afrontar ningún tipo de consecuencia, pudiendo continuar con su trayectoria empresarial sin ningún lastre.

Muy distinta será su situación si se determina que el concurso es culpable.

El criterio que tiene la ley para conceder una u otra calificación es negativo: el concurso es fortuito cuando no es culpable.

¿Cuales son las causas de culpabilidad del concurso de acreedores?

Los motivos por los que un concurso puede llegar a conceptuares como culpable se dividen en dos grupos:

  • Las que no admiten prueba en contrario, recogidas en el artículo 164 de la Ley Concursal.
  • Las previstas en el artículo 165 de la Ley Concursal, que si permiten prueba en contrario.

A su vez, las causas de culpabilidad del artículo 164 engloban dos clases diferentes:

  • Aquellas que requieren un resultado de generación o agravación de la insolvencia de la concursada y que nos encontramos en el apartado 1 de este precepto.
  • Las del apartado 2 de este mismo artículo y para la que no se exige que se produzca ese resultado. Tan sólo es necesario que se realice alguna de las conductas que describe y que son:
    • Actividades relacionadas con la contabilidad: incumplir la obligación de llevar la contabilidad, realizar una doble contabilidad o que de la misma no pueda desprenderse la verdadera situación patrimonial de la concursada por la existencia de irregularidades relevantes.
    • Aquellas vinculadas a la documentación del procedimiento: aportar documentos inexactos o falsos a la solicitud del concurso de acreedores o posteriormente durante la tramitación.
    • Incumplir el convenio de forma imputable al concursado, debiendo el juez de oficio abrir la liquidación.
    • Alzarse el deudor con sus bienes o entorpecer la eficacia de cualquier embargo iniciado o previsible.
    • Extraer fraudulentamente bienes o derechos del patrimonio del deudor en los dos años anteriores a la declaración del concurso.
    • Realizar actos  tendentes a simular un patrimonio ficticio del deudor antes de que se produzca la declaración del concurso.

El artículo 165 establece como causas de culpabilidad:

  • No solicitar la declaración del concurso de acreedores cuando existía la obligación legal de hacerlo.
  • Infringir el deber de colaboración del concurso o no facilitar la información precisa para el interés del concurso, ya sea al juez o a la administración concursal. O no asistir a la junta de acreedores cuando su presencia pudiera condicionar la adopción del convenio.
  • No formular cuentas anuales cuando estaba obligado a hacerlo o no someterlas a auditoría, ni depositarlas en el Registro Mercantil en los tres ejercicios anteriores a la declaración del concurso.

¿Qué consecuencias tiene para los responsables de la concursada la declaración de culpabilidad?

Te comentaba al principio que la adjetivación del concurso como fortuito o como culpable tiene repercusiones muy diferentes. Si es fortuito, los representantes legales de la concursada no tendrán responsabilidad alguna. La cosa cambia, y mucho, si se entiende que el concurso es culpable.

En este caso, la sentencia necesariamente tiene que incluir:

  • Las personas a la que atañe la calificación de culpabilidad y cómplices si los hay. Estamos hablando de los administradores, liquidadores y apoderados.
  • El periodo de inhabilitación durante el que no pueden administrar bienes ajenos o representar a otra persona. Su duración puede oscilar entre dos y quince años.
  • La pérdida de cualquier crédito que pudieran tener frente a la concursada.
  • Quizá la sanción más grave:  condenar al pago del déficit concursal.

Dada la trascendencia que tiene imponer el pago del déficit concursal, para que esta consecuencia pueda fijarse han de concurrir una serie de requisitos. Para empezar no se trata de un régimen automático de responsabilidad, es necesaria una justificación añadida. No es suficiente que se produzca la calificación culpable del concurso de acreedores ni que no hayan existido bienes suficientes para cubrir las deudas de la sociedad concursada. Hace falta que la conducta del afectado por la calificación haya contribuido a esta situación.

¿Quienes pueden solicitar la calificación del concurso como culpable?

Tan sólo están facultados para pedir la calificación del concurso como culpable la administración concursal y, en su caso, el Ministerio Fiscal. A ellos corresponden razonar y documentar los hechos que tienen trascendencia para esta sugerencia y dentro de que causas de las previstas por la ley se incardinan. Deberán además plantear la persona o personas a las que debe afectar la calificación y realizar una propuesta de las concretas medidas que deben imponerse.

Los acreedores y los demás interesados no poseen esta legitimación. Lo que si pueden hacer es intervenir, por ejemplo, proponiendo prueba, para que la calificación formulada pueda salir adelante.

Hasta aquí mi aproximación al complejo tema de la culpabilidad en el concurso de acreedores. Hay mucho sobre lo que hablar y profundizar en este tema ¡te espero en los comentarios! ¿o prefieres otra entrada dedicada a algún aspecto concreto? ¡soy toda oídos!

© María Dolores Martínez Pérez

© Sinderiza C.B.

Foto: Alice Pasqual  para www.unsplash.com

¿Sabes qué día es hoy?

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¿Sabes qué día es hoy? ¿No? ¿No sabes que hoy es San Jerónimo Emiliani y Santa Josefina Bakhita? No importa, no va por ahí. Hoy es el aniversario de nuestro blog. Hace justo un año que, tímidamente, lo lanzamos con un par de entradas. 365 días después aquí estamos.

El 95 % de los blogs no supera el primer año de vida. Y no es de extrañar. Cuando empiezas lo normal es que no tengas ni idea de cómo funciona esto, y aunque suena muy guay decir que eres blogger, nadie te cuenta su lado oscuro.

Por eso estamos contentos de este primer “cumpleaños”. Hemos cometido errores, aprendido sobre la marcha y publicado a trompicones. Pero hemos conseguido llegar hasta aquí.

Confesión: yo no quería este blog. Ya lo he dicho. Ahora lo explico. Cuando decidimos crear una página web para Sinderiza, Javier propuso que incluyese un blog. La idea me gustó pero no me convencía. No era consciente de su importancia y repercusión. Pero sobretodo me daba miedo que mi trabajo, condicionado en gran medida por los plazos procesales, no me permitiese escribir entradas de calidad y tenerlo debida y regularmente actualizado.

Lo malo es que ya le conozco. Y cuando vi cómo lo planteó y el tono de voz que utilizó tuve clarísimo que no tenía escapatoria.

No nos ha ido demasiado mal

Veo las cifras y me parece mentira. De acuerdo que no son unos números increíbles y, probablemente, harán troncharse de risa a cualquier  influencer. Pero para ser novatos creo que no está mal y, sinceramente, me siento un poquito orgullosa.

En este año hemos conseguido 1. 891 usuarios y 6.039 visitas a páginas. La mayoría de nuestros usuarios se encuentran en España. Después le siguen Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Canadá… y hasta hay quien nos lee desde Iraq, Corea del Sur o Australia. Wow!

Nuestras mejores entradas.

No todo lo que hemos escrito ha gustado igual. Los post que más leídos han sido:

  1. La manipulación de los números y la Ley de Benford.
  2. Sexting: el delito que sanciona difundir imágenes eróticas.
  3. Fraude: motivación, poder y racionalización.

La repercusión de un blog se mide también por su proyección en las redes sociales. Los resultados cambian. En este caso las entradas con más impacto han sido:

  1. Derecho a la propia imagen en redes sociales: fotografías y vídeos personales.
  2. 7 cuestiones legales antes de lanzar tu marca personal. Mi primera colaboración para otro blog. Me hizo mucha ilusión la invitación para participar en Una Idea Brillante. África Lucena es especialista en marca personal y eso se nota. Cuando publicó el post mi móvil no paraba de sonar de tanta notificación en las redes sociales.
  3. Todo lo que tienes que saber para reclamar con éxito el impago de las cuotas de las Comunidades de Propietarios. En esta ocasión el guest post lo escribí para Lextax Consulting. Necesitaban tratar este tema para informar a sus clientes y a mí me encantó colaborar con ellos

Todo esto, ¿por qué  y para qué?

Quizá  te estés preguntando que lo que te estoy contando es muy bonito pero… ¿para qué sirve? Para muchas más cosas de las que podía imaginarme.

Te hace mejorar a nivel profesional. Publicar un artículo significa que cualquier persona del mundo con conexión a Internet puede leerlo. Lo que implica que más te vale ser riguroso.

Si tu lector es un actual o potencial cliente, el contenido que le facilitas debe serle útil, pero también ha de ser correcto y estar debidamente contrastado. O se apartará de tu lado.

Porque no os voy a engañar. Este blog lo creamos para poner a vuestra disposición material que os resulte interesante, práctico y provechoso. Pero su fin último es que nos contratéis.

Y si quien pone los ojos sobre nuestros post es otro profesional del sector que conoce los temas que tratamos y caza un fallo, dependiendo de la magnitud del error, o bien no nos otorgará credibilidad, o bien se reirá de nosotros.

Por eso cada vez que escribo un post investigo muy bien el tema. Buceo en jurisprudencia, reviso textos legales debidamente actualizados para que no se me pase ninguna reforma,  estudio monografías sobre la materia… Aun así he podido equivocarme, por supuesto. Pero lo aprendido repercute para bien en mi trabajo de abogada.

Aparte de descubrir y utilizar un montón de cosas fuera del ámbito jurídico: SEO, copywritting, diseño de infografías….

Y a nivel personal me ha traído un montón de cosas  buenas. He conocido a otros blogueros de temáticas y trayectorias muy diversas. Continuamente estamos colaborando unos con otros. Nos lo pasamos muy bien juntos y muchos de nosotros nos hemos hecho amigos. ¿Qué más se puede pedir?

No todo ha sido de color de rosa, también ha habido alguna mala experiencia. Un plagio por aquí, el robo de una idea por allá… pero los aspectos positivos superan con creces a los negativos.

Conclusión.

El blog ha sido una buena idea. Queremos continuarlo. Intentar que cada día su contenido sea más interesante y de mayor calidad. Y si ha salido adelante hay algo que tenemos que decir: gracias. Gracias a los que nos habéis animado, los que nos habéis echado una mano, leído, comentado, compartido… Para nosotros esa ayuda ha sido imprescindible.

Habrás notado que este post es bastante personal. No es lo habitual. No sólo porque es una bitácora profesional, también porque soy una persona tímida.  Pero la ocasión requería hacer el esfuerzo de esta pequeña concesión. Por eso me gustaría mucho que me contaras  que te parece nuestro blog, lo que te gusta y aquello que deberíamos mejorar, los temas que te apetecería que  tratásemos… ¡Te esperamos en los comentarios!

© María Dolores Martínez Pérez

© Sinderiza C.B.

Foto: Delaney Dawson para www.unsplash.com

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