Cuando el administrador de una sociedad no convoca la junta general… y tienes que apretarle las tuercas

Como socio o accionista de una sociedad, uno de tus derechos más importantes es el de asistir y votar en las juntas generales. No puedes olvidar que todas las decisiones que se aprueben en junta, te obligan. Da igual que hayas votado en contra o que, voluntariamente, no hayas asistido.

Dado que la Ley de Sociedades de Capital, atribuye a la junta general de la sociedad, decidir sobre sus puntos clave, es lógico que quieras participar en ella.

El administrador de una sociedad tiene el deber de convocar una junta general en estar tres ocasiones:

  • En los supuestos y fechas determinados por la Ley de Sociedades de Capital y los estatutos de la sociedad.
  • En cualquier momento que lo consideren oportuno.
  • A petición de uno o varios socios que, como mínimo, ostenten el 5% del capital social.

Ahora bien, ¿qué ocurre si el órgano de administración no cumple con su obligación? ¿Tienes herramientas legales para lograr que la junta general se convoque y se celebre? La respuesta es SI.

Si eres socio o accionista de una sociedad y se da cualquiera de los tres  casos que acabo de enumerar, puedes pedir que se celebre una junta general.

Pídeselo por favor… mediante un requerimiento notarial.

El primer paso a dar es solicitar la junta general  a través de un requerimiento notarial.  Es cierto que la Ley de Sociedades de Capital parece que establece este requisito tan sólo para la petición de socios que representen al menos el 5% del capital social.

A mí personalmente me gusta utilizar este conducto siempre como paso previo a la convocatoria judicial, precisamente porque puede conseguir que no tengas que llegar a los tribunales.  Es cierto que puedes utilizar otro tipo de medios que también dejan constancia de la petición, pero dónde se ponga la fe pública notarial que se quite lo demás.

¿Qué ocurre si no se atiende tu petición? Si el órgano de administración no convoca la junta general, sea ordinaria o extraordinaria, o a requerimiento  de una minoría, puedes acudir al Letrado de la Administración de Justicia o al Registrador Mercantil.

Voluntario forzoso. La convocatoria judicial de junta general.

La Ley de Jurisdicción Voluntaria, dentro de sus competencias en el ámbito mercantil, te ofrece la posibilidad de acudir al Juzgado de lo Mercantil de la localidad en la que se encuentra el domicilio de la sociedad para pedir que se convoque una junta general.

Para el expediente de jurisdicción voluntaria necesitas la asistencia de un abogado  y la representación de un procurador.

Al escrito iniciador del procedimiento, tendremos que acompañar:

  • Los estatutos sociales.
  • Los documentos que demuestran que podemos interponer la solicitud, y que se cumplen sus requisitos.

Cuando la junta que estamos pidiendo que se convoque es una junta general ordinaria, hay que alegar que se ha pasado el plazo legal y  no se ha convocado. Si nuestro interés versa sobre una junta general extraordinaria, lo que tenemos que alegar son las razones por  las que la pedimos y el orden del día que deseamos que tenga.

Admitida la solicitud por el Juzgado, tendrá lugar una comparecencia ante el Letrado de la Administración de Justicia que dictará un decreto en el  que determinará si  se celebra o no la junta pedida.

Este decreto se te notificará a ti y  al administrador de la sociedad, y si establece que la junta debe celebrarse, no  se puede interponer recurso contra él.

El Registrador Mercantil también puede ayudarte.

Otra vía que te concede la Ley de Sociedades de Capital para lograr la celebración de la junta general, es la convocatoria registral.

Consiste en solicitarla al Registrador Mercantil del domicilio social, qué la convocará en el plazo de un mes desde que recibe la solicitud, incluyendo:

  • Lugar, día y hora de la celebración.
  • Orden del día.
  • Designación del Presidente y Secretario.

El pago de los gastos generados por la solicitud de convocatoria.

Te estarás preguntado si, aparte de todo el trabajo y las molestias generadas por tener que haber acudido a los mecanismos que te he contado, además tienes que afrontar los honorarios del Notario, el Registrador, Abogado, Procurador…

Si tu petición de junta está fundamentada y, por consiguiente, se acuerda, debe ser la sociedad la que se ha cargo del pago de estos gastos.

La Ley de Sociedades de Capital lo deja muy claro en lo que a la convocatoria registral de junta se refiere.

La Ley de Jurisdicción Voluntaria no hace mención expresa a este aspecto, pero siendo supletoria la Ley de Enjuiciamiento Civil en lo no previsto en ella, en este caso las cosas procesales deben imponerse a la sociedad.

© María Dolores Martínez Pérez.

© Sinderiza C.B.

Fotografía Quino Al para unsplash.com

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